20 de octubre de 2017

Afloran los restos de un pecio en la playa de El Portil (Huelva)

Su descubridor, el arqueólogo Claudio Lozano, cree que la madera podría ser del 'Matagrana', hallado en 2008, o formar parte de un navío tan relevante como el 'San Medel y Celedón', del S. XVI
Intervención del pecio 'Matagrana', llevada a cabo por la Junta en 2008. FOTO: HUELVA INFORMACIÓN
El día de los enamorados de 2008 la mar destapó para el mundo, como si de un truco de magia se tratase, uno de esos fascinantes tesoros hundidos de los hombres: una antigua embarcación que había naufragado en El Portil, el navío de Matagrana, de construcción íbero-atlántica (probablemente de factura holandesa o inglesa) y datado entre las medianías del siglo XVII y las del XVIII. Ahora, nueve años después de aquel hallazgo que concitó el interés de la comunidad científica y sobre el que se desplegó una intervención arqueológica de gran calado, un nuevo descubrimiento pone el foco sobre la misma playa donde hace más de tres centurias se ubicaba la entrada de la barra (donde acababan naufragando muchas embarcaciones): más restos de madera, probablemente de roble y pertenecientes a una cuaderna, se asoman en la rompiente de la playa puntaumbrieña.

El doctor en Arqueología Subacuática Claudio Lozano los encontró el lunes, cuando paseaba por la bajamar, y lo puso inmediatamente en conocimiento de la autoridades. El martes presentó un escrito informando a la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Huelva sobre este asunto, documento al que ha tenido acceso Huelva Información y en el que defiende como principal tesis que pudieran tratarse "de restos del Matagrana que no descubrió la Junta en su primera intervención", pero donde también insta a la Administración autonómica a "que se descarte que se trate de otra embarcación, ya que se encuentran en una cota diferente de donde se ubicaba el pecio de Matagrana y además presentan otra orientación".

  • Técnicos de la Junta de Andalucía ya inspeccionan "in situ" los restos localizados
De ser otro navío, afirma el arqueólogo onubense, podría tratarse del relevante San Medel y Celedón "y no podríamos dejarlo ahí". Si la Junta de Andalucía realizó una gran inversión en la investigación del pecio del Matagrana fue porque todo apuntaba a que fueran los vestigios de esa importante nao-galeón, construida en 1530 y cuyo naufragio se produjo 14 años después en El Portil, cuando regresaba de América cargada de polvo de oro. Existe una gran documentación sobre este navío debido al expolio que sufrió tras el accidente, "en el que muchos vecinos de la zona llevaron a cabo una rapiña absoluta", matando a muchos de los maltrechos marineros y llevándose, incluso, parte de las maderas de la estructura para ornamentar sus hogares. "En esa documentación se cita por parte de los supervivientes que antes de ellos embarrancar y estrellarse tiraron varias cajas de oro al agua", añade Lozano.

Pero la importancia del San Medel y Celedón vas más allá. Su hallazgo vendría a rellenar un hueco importantísimo en la historia de la construcción naval, puesto que "marca la transición entre la nao y el modelo constructivo de los galeones".

PROTOCOLO DE HALLAZGOS CASUALES
La Delegación Territorial de Cultura, como consecuencia de la información aportada por el arqueólogo subacuático, activó ayer el protocolo marcado por la Ley de Patrimonio Histórico en caso de hallazgos casuales como el que se le ha notificado, trasladando a varios técnicos autonómicos a la zona de la aparición, donde ya han tomado muestras fotográficas y han realizado mediciones. Estos trabajos, según informó ayer a este diario la Administración andaluza, continuarán en la misma línea en la jornada de hoy.

Lozano lamentó que el descubrimiento del pecio de Matagrana no diera lugar a "ninguna publicación científica de referencia", así como que la embarcación no se acabara extrayendo para su exposición pública. "Lo lógico es que lo descubierto por el Centro Andaluz de Arqueología Subacuática, dependiente del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, revertiera un poco en la sociedad".

Es más, pese al interés de los ayuntamientos de Punta Umbría y de Cartaya en que los ciudadanos pudieran acceder al barco en una instalación creada para tal fin, "se volvió a enterrar, como tantas cosas de interés arqueólogo de Huelva". El experto detalló que "llevaron una retropala, se hizo un agujero, llegaron al manto freático (la zona húmeda), colocaron un geotextil y allí enterraron el barco", justo en la zona donde está el chiringuito Fashion, donde sigue oculto a día de hoy.

19 de octubre de 2017

Encuentran urnas funerarias de la edad de Bronce en las excavaciones de Vilanera (Girona)

Entre las 17 estructuras funerarias, hay tres que pueden atribuirse a la edad de Bronce Final caracterizadas por contener únicamente una urna cerámica con los restos de la cremación, en una diaclasa del subsuelo.
De las diecisiete estructuras hay tres que se atribuyen al Bronce final.
Las excavaciones en el yacimiento arqueológico de Vilanera, en el Alt Empordà (Girona), han encontrado 17 estructuras funerarias, entre las que hay tres que pueden atribuirse a la edad de Bronce Final caracterizadas por contener únicamente una urna cerámica con los restos de la cremación, en una diaclasa del subsuelo.

Las otras 14 estructuras pertenecen a la primera edad del Hierro, del siglo VII aC, y consisten en fosas excavadas en el subsuelo en las que se depositó una urna con restos humanos quemados, junto a un número variable de piezas cerámicas, ha explicado en un comunicado este miércoles la Conselleria de Cultura de la Generalitat.

Los hallazgos en las excavaciones, que han terminado la campaña esta semana, han confirmado que en el espacio se registró una "larga tradición funeraria", que empezó con la ocupación durante el Neolítico, alrededor del 4500 aC.

Después de un largo periodo de abandono, el espacio se reutilizó, desde los inicios del primer milenio antes de Cristo y hasta poco tiempo antes del establecimiento colonial griego de Emporion en el siglo VI aC.

Después de intervenciones en 1999 y 2000, las excavaciones en el yacimiento se retomaron en 2016, cuando esta colina y su área adyacente --situadas al oeste del término municipal de L'Escala (Girona)-- fueron declaradas Espacio de Protección Arqueológica por la Generalitat.

La Conselleria y el Ayuntamiento de L'Escala han impulsado los trabajos, que se han centrado en un sector situado en el límite sur de la colina, donde hay una necrópolis de cremación.

(Fuente: El Periódico)

18 de octubre de 2017

Las catas del anfiteatro romano de Porcuna desbordan todas las expectativas

El Ayuntamiento de Porcuna (Jaén) impulsará la restauración y puesta en valor del anfiteatro de la antigua ciudad de Obulco una vez que las catas arqueológicas para determinar su estado "han desbordado todas las expectativas". Para ello, dada la envergadura del proyecto, pedirá implicación a las diferentes administraciones. Se ha descubierto un tramo de fachada de más de 50 metros con seis metros de alzado de muros en algunos puntos.
Los resultados del trabajo suscitan la ilusión de los vecinos. FOTO: EUROPA PRESS / AYUNTAMIENTO DE PORCUNA
El Ayuntamiento de Porcuna (Jaén) impulsará la restauración y puesta en valor del anfiteatro de la antigua ciudad de Obulco una vez que las catas arqueológicas para determinar su estado "han desbordado todas las expectativas". Para ello, dada la envergadura del proyecto, pedirá implicación a las diferentes administraciones.

"Sabemos que es un proyecto a largo plazo, pero no podemos dejar de luchar para sacar a la luz esta maravilla", ha explicado este martes a Europa Press el alcalde de la localidad, Miguel Moreno, quien ha expresado la satisfacción del Consistorio y la ilusión suscitada entre la población ante estos "magníficos resultados".

Y es que, a pocos días del final de la excavación municipal que comenzó a principios de verano, se ha podido constatar la relevancia de este anfiteatro del siglo primero antes de Cristo, que los expertos sitúan entre "los más importantes de España" con una capacidad para más de 10.000 espectadores, y, sobre todo, su "buen estado de conservación" que abre "amplias expectativas" para el municipio y su patrimonio.

  • El regidor porcunense ha destacado que las estructuras exhumadas en estas catas arqueológicas dirigidas por Rafael Saco "son portentosas" y se ha descubierto un tramo de fachada de más de 50 metros y con seis metros de alzado de los muros en algunos puntos.
En este sentido, los miembros de Arqvipo (Grupo de Arqueólogos e Investigadores de la Historia de Porcuna), que llevan dedicados dos décadas al estudio del patrimonio de la campiña y que acometen técnicamente estos trabajos y otros junto al Ayuntamiento y al renovado programa del Museo Arqueológico Municipal de Obulco, han aseverado que "los resultados han asombrado a propios y extraños, confirmando su máxima de que la arqueología de Porcuna nunca defrauda".

"Ya estamos trabajando en el inmediato proyecto de consolidación y conservación de las enormes estructuras excavadas. Se están planificando las siguientes intervenciones arqueológicas y de restauración en el edificio para los próximos años", ha apuntado Moreno, quien ha anunciado que el Consistorio va a solicitar de las distintas administraciones "apoyo económico para continuar con tan gran empresa".

Al respecto, ha recordado que el Ayuntamiento está haciendo "un esfuerzo ímprobo", afrontando hasta ahora los costes de estos proyectos con sus propios recursos. Ello "supone una importante inversión en tiempos de crisis" para un municipio como Porcuna para impulsar unos trabajos en los que, además, se refleja la "preocupación laboral priorizando el empleo de mano de obra social".

GIGANTE DORMIDO
"Porcuna no escatimará esfuerzos para recuperar y devolver a su esplendor monumental al gigante dormido del anfiteatro de la antigua Obulco. Sin duda, será ejemplo singular de su grandeza, como una de las capitales históricas de Occidente", ha asegurado no sin señalar que otra muestra de ese esplendor son también las esculturas túrdulas del Cerrillo Blanco, "reclamadas también por nuestro municipio, herencia y derecho irrenunciable" de sus gentes.

Según ha precisado, por las lógicas razones del desarrollo de los trabajos y sus medidas de seguridad, la excavación en el anfiteatro no ha estado abierta al público, aunque el Consistorio ha organizado más de una decena de visitas en la que los miembros del equipo de excavación han informado sobre los restos del monumento y su repercusión patrimonial.

"La han visitado más de 800 personas en poco más de tres meses. Ante la gran demanda de personas interesadas estamos preparando un amplio programa de visitas, de tal manera que nadie que quiera se quede sin conocer de primera mano este espacio monumental", ha resaltado.

El regidor ha subrayado, por otro lado, que el pueblo "está sorprendido e ilusionado" con estas intervenciones y se está "abriendo entre todos un tiempo nuevo para el patrimonio", en el que ha dicho esperar que "la restauración, el legado y el disfrute público alejarán tiempos oscuros cuando la destrucción era la tónica dominante".

APUESTA
Al respecto, ha añadido que se están generando nuevos recursos, punto en el que ha aludido al auge que se observa en las actividades turísticas a partir de su coordinación con una concejalía específica y la apertura permanente de la Oficina Municipal de Turismo.

Esta labor se enmarca en la apuesta singular que el Ayuntamiento de Porcuna está impulsando en este mandato por "encauzar y desarrollar múltiples proyectos en el ámbito del patrimonio cultural, tan trascendental y extenso en esta histórica ciudad de la Campiña, que cuenta con importantes vestigios desde la prehistoria". Así, en estos últimos años se han acometido restauraciones de edificios y de pinturas o excavaciones, entre las que la de este gran edificio de espectáculos romano es la más reciente.

16 de octubre de 2017

Salen a la luz más de 200 piezas en las excavaciones del castillo de Alcalá la Real (Jaén)

Han aparecido restos de calles y viviendas, muchas de ellas con bodegas y tinajas, algunas completas. Las piezas datan del último periodo de ocupación del lugar, entre los siglos XV y XVIII. Se trata de platos, jarras, macetas, vidrio, restos de huesos, de sobras de alimentos y carbón.
Hinojosa, Pérez y participantes en una jornada sobre el astrolabio de Alcalá observan las piezas.
Más de doscientas piezas han sido descubiertas en las excavaciones impulsadas por el Ayuntamiento en el barrio del Alcázar de la Fortaleza de la Mota, continuación de las realizadas en verano con el Campo Internacional de Arqueología. Las tareas se ejecutan con fondos municipales y colaboración del programa de la Junta Emple@30+. Los descubrimientos serán mucho mayores, máxime si se tiene en cuenta que la campaña está en su “ecuador”.

Se trataba de una de las zonas nobles de la ciudad fortificada. Han aparecido restos de calles y viviendas, muchas de ellas con bodegas y tinajas, algunas completas. Las piezas datan del último periodo de ocupación del lugar, entre los siglos XV y XVIII. Se trata de platos, jarras, macetas, vidrio, restos de huesos, de sobras de alimentos y carbón. Posteriormente, las casas, como el resto de la fortaleza, quedaron deshabitadas. Los hogares quedaron sepultados y muchas de las piedras se reutilizaron en otras edificaciones.

El lugar fue visitado por el alcalde, Carlos Hinojosa, y el edil de Patrimonio, el también diputado provincial de Cultura y Deportes, Juan Ángel Pérez Arjona. Pérez asegura: “El barrio del Alcázar se está poniendo de relieve que el urbanismo musulmán está allí presente, ya que las excavaciones han podido sacar a la luz viviendas de nobleza, patios interiores muy grandes, y espacios con columnas, zonas nobles y que van a arrojar mucha luz a la hora de interpretar el urbanismo musulmán y renacentista de la Fortaleza de la Mota”. Por su parte, Hinojosa afirma sobre el hallazgo: “Esta excavación y los hallazgos a las que nos ha llevado son clara muestra de cómo desde el Gobierno municipal mantenemos el compromiso con la Fortaleza de la Mota para recuperar su esplendor y profundizar en el conocimiento de nuestra historia. Los gobiernos municipales de la democracia han impulsado esta recuperación y nosotros, orgullosos de la herencia recibida, seguimos mimando este legado que además está siendo motor de desarrollo social y económico para Alcalá y de generación de riqueza y de empleo”.

PROCESO

El solar de la Fortaleza de la Mota estuvo habitado desde la prehistoria y cuenta con restos que llegan hasta los siglos XIX y XX, cuando se usó como cementerio. Por el momento se ha excavado solo una parte, principalmente situada dentro del recinto principal, más zonas de los arrabales, en particular la parcela que, supuestamente, albergará un parador algún día. Sin embargo, la mayor parte del área exterior, en particular los arrabales de San Bartolomé y San Sebastián están bajo el suelo. Las labores arqueológicas de las últimas décadas permitieron descubrir la trama urbana y conocer en profundidad como se vivía desde al Edad Media.

13 de octubre de 2017

Ronda estudia la rehabilitación total de sus murallas del S. VIII para frenar su deterioro

Los principales problemas que sufren los lienzos se refieren a su desgaste por el paso del tiempo, a la aparición de filtraciones de agua que afectan a la estructura, a la presencia de cuantiosa vegetación y a pequeños derrumbes. El Ayuntamiento estima la inversión en un millón de euros.
La inversión necesaria es una incógnita, pero se cifra en más de un millón de euros.
Ronda tiene muchas asignaturas pendientes en lo que a conservación de su patrimonio se refiere. La puesta en valor del yacimiento arqueológico de Acinipo, que la ciudad del Tajo quiere encarar desde hace años, ya que el enclave está sometido prácticamente a una situación de abandono, no es la única, también poner freno al deterioro que sufren sus Murallas. En este sentido, la concejala de Patrimonio Histórico y Cultura, Francisca González, a la cabeza de una concejalía de nueva creación en la presente legislatura, anunció que el Ayuntamiento ha encargado un diagnóstico sobre esta infraestructura a fin, al menos, de enfilar posibles soluciones.

Será la firma Yamur Arquitectura y Arqueología S. L., especializada en la restauración de fortificaciones, la que se encargue de redactar un plan director que dirija las posibles actuaciones a poner en marcha respecto a estas construcciones que bordean parte del casco urbano de Ronda y que fueron levantadas durante la época de la ocupación musulmana en el siglo VIII. Actualmente, constituyen uno de los reclamos más buscados por los cientos de visitantes que a diario se desplazan hasta la ciudad del Tajo, encerrando un potencial del que aún no se aprovecha al cien por cien el municipio. De hecho, es destacable que, en ocasiones, los visitantes suelen transitar por caminos, junto a las Murallas, que no gozan de las mejores condiciones.

La inversión necesaria para hacer frente a la puesta en valor de las Murallas es una incógnita, a tenor de las nuevas estimaciones de coste que se tendrán que llevar a cabo, pero ya el Ayuntamiento, en distintas ocasiones, apuntó a más de un millón de euros para hacer frente a esta tarea.

DESGASTE Y FILTRACIONES DE AGUA
Los principales problemas que sufren las Murallas se refieren a su desgaste por el paso del tiempo, a la aparición de filtraciones de agua que afectan a la estructura, a la presencia de cuantiosa vegetación y también a pequeños derrumbes que se han producido, entre otros. Uno de ellos afectó a la Torre de la Cijara, agravado por fuertes lluvias que se registraron, pero se intervino en esta parte, al igual que en la zona de la plaza del Campillo, con alrededor de 114.000 euros procedentes de una subvención que concede el Gobierno central, proyectos cuyo diseño también corrió a cargo de Yamur Arquitectura y Arqueología S. L. y que finalizó, en ambos casos, este verano. En la Torre de la Cijara se repuso el enchapado de mampuesto de piedra, entre otros, y en la plaza del Campillo, se quitó la vegetación y se aseguraron los mampuestos de piedra, entre otras acciones.

A todo lo necesario respecto a las Murallas, también se suman mejorar la promoción de las mismas y su señalización, entre otros.

(Fuente: Diario Sur / Vanesa Melgar)

11 de octubre de 2017

Los arqueólogos comienzan a trabajar en las cistas funerarias de Punta Riasón (Pontevedra)

Las estructuras próximas a la Isla de Arousa fueron localizadas en el año 2005 y se encuentran en peligro de ser devoradas por la marea. El proyecto que impulsa la Xunta contempla la excavación integral de los tres enterramientos calcolíticos que se conocen.
Momento de la medición de una de las cistas funerarias de Riasón. FOTO: NOÉ PARGA
El yacimiento del islote Areoso es el más conocido, pero no el único que se encuentra amenazado en A Illa. Hay más, y entre ellos destaca un pequeño conjunto de cistas, descubiertas por un aficionado a la arqueología local en el año 2005, en la zona de Riasón, a menos de un kilómetro de distancia del puente que une el municipio con el continente.

La constancia de que existía este yacimiento ha llevado a la Consellería de Cultura, a través de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural, a sacar a concurso los trabajos arqueológicos que puedan recoger datos sobre estos restos, supuestamente, funerarios. La adjudicación fue a la empresa Gabinete de Arqueoloxía e Xestión do Patrimonio, por un importe de 15.028 euros, y la actuación comenzó a ejecutarse el pasado lunes.

EXCAVACIÓN INTEGRAL
El proyecto impulsado desde la Xunta comprende la excavación arqueológica integral de tres enterramientos que se conocen, la realización de sondeos en el espacio intermareal, para evaluar la posible presencia de materiales y otras estructuras arqueológicas. Además, se va a realizar una prospección superficial intensiva, con limpieza y documentación de perfiles y recogida de material arqueológico en superficie en la línea de costa contigua al yacimiento, en una extensión de 600 metros lineales. A mayores, se harán trabajos de divulgación en la comunidad local.

Toda esta actividad, que tendrá una duración de 10 días, tiene por objetivo recuperar toda la información arqueológica posible de las tres cistas que se conocen en el yacimiento y de las que ya habrían desaparecido.

DOCUMENTADAS EN 2005
Las cistas funerarias de Punta Riasón se sitúan en la línea de costa, en plena zona intermareal y se documentó, por primera vez, en el año 2005. Por lo que se sabe hasta el momento, consiste en una necrópolis de cistas, cajas funerarias formadas con piedras, de cronología indeterminada, probablemente del Calcolítico o de la Edad del Bronce (hace aproximadamente unos 4.500 años). Se conocen únicamente tres de estos elementos, que la acción de lavado del mar, en la línea costera, dejó a la vista. Todas ellas se sitúan en su integridad en el dominio público marítimo-terrestre, en zona inundable con mareas vivas.

La situación de las cistas provoca que el mar las cubra por completo durante la marea alta. La acción de lavado, aunque lenta, es muy evidente en dos de ellas, que en la actualidad están mucho más expuestas que cuando se localizaron, en el año 2005. Las losas de piedra que las forman son visibles en unos veinte centímetros más, lo que supone que el mar hizo desaparecer toda esa cantidad de terreno, que antes, las cubría. También es más visible la tercera cista en planta, después de que el mar erosionase el desnivel de la línea de costa bajo el que se encontraba. Esta se encuentra parcialmente sepultada. Si la evolución de la erosión continúa, el mar, de forma lenta, irá retirando la tierra en la que están introducidas las losas que forman las cistas, hasta derribarlas. Este fenómeno provocará también la desaparición de los eventuales restos de los enterramientos que puedan encontrarse, todavía, en su interior.

10 de octubre de 2017

Un proyecto indagará en las fortificaciones de la cultura vetona en Alcolea de Tajo (Toledo)

La intervención, denominada, 'Estudio y definición de las técnicas constructivas y delimitación de los sistemas de fortificación en el yacimiento arqueológico del Cerro de la Mesa', ha recibido una subvención de investigación de patrimonio arqueológico y paleontológico de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
El yacimiento del Cerro de la Mesa se prepara para su próxima apertura al público.
Un proyecto arqueológico de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) indaga en los sistemas de fortificación de los vetones, pobladores prerromanos de cultura celta, a través de una actuación en el yacimiento del Cerro de la Mesa en Alcolea de Tajo (Toledo).

El equipo está dirigido por el profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) Juan Pereira, por las profesoras Teresa Chapa y Cristina Charro de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y por los arqueólogos Ángela Crespo y Sergio Isabel.

Según ha informado la UCLM en un comunicado, el objetivo de este proyecto es "llegar al nivel de base del lienzo de la muralla en el Sector Este, al mismo tiempo que se prepara este espacio de cara a un futuro próximo de apertura al público del yacimiento arqueológico".

La muralla del yacimiento del Cerro de la Mesa circunda toda la parte superior del mismo y, en algunas zonas, llega a conservar una altura de hasta tres metros y está reforzada con torreones semicirculares, posteriormente rediseñados con forma cuadrada.

"Sus características permiten fechar su construcción en torno al siglo VI antes de Cristo, aunque se aprecian modificaciones posteriores de la Segunda Edad del Hierro", han explicado los arqueólogos.

A punto de organizar una jornada de puertas abiertas para dar a conocer este importante conjunto patrimonial y mientras realizan un modelo 3D de la muralla con técnicas fotogramétricas, el equipo da cuenta de sus progresos desde la página de Facebook

La intervención, denominada, 'Estudio y definición de las técnicas constructivas y delimitación de los sistemas de fortificación en el yacimiento arqueológico del Cerro de la Mesa', ha recibido una subvención de investigación de patrimonio arqueológico y paleontológico de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

(Fuente: CLM24)

9 de octubre de 2017

Xixona proyecta rehabilitar su castillo tras más de 40 años sin intervenciones

El Ayuntamiento presenta ante el Ministerio de Fomento un plan por más de 660.000 euros para optar a las ayudas que se otorgan para reformar Bienes de Interés Cultural. El pleno se compromete a aportar el resto del dinero necesario para poner en valor esta fortaleza del siglo XIII.
Castillo de Xixona, con la Torre Grossa en primer término.
El Ayuntamiento de Xixona proyecta la rehabilitación del Castillo para frenar el deteriorode esta atalaya del siglo XIII y hacerla visitable. Para ello ha presentado ante el Ministerio de Fomento un estudio arqueológico sobre la intervención que se propone, que alcanza los663.851 euros, para optar a unas ayudas estatales destinadas a Bienes de Interés Cultural (BIC). Al mismo tiempo el pleno se ha comprometido a financiar el resto de la actuación necesaria, todo para poner en valor una fortaleza que fue un elemento clave en la defensa del Reino de València pero donde no se ha realizado ninguna intervención desde los años 70 del pasado siglo.

El Consistorio ha solicitado una ayuda por importe total de 464.696 euros que haría posible llevar a cabo los trabajos de restauración de la Torre Grossa y la alcazaba, además de la adecuación de sendas peatonales en el Castillo. La subvención se incluye dentro de la convocatoria de ayudas del Ministerio dentro del «Programa 1,5% cultural», que establece la obligación de destinar a la conservación del patrimonio histórico de ese mismo porcentaje en los contratos de obras públicas. Su destino deben ser BICs y el Ayuntamiento aportaría 200.000 euros.

El proyecto se divide en dos fases: la primera, cuya ejecución se prevé para 2018 y tiene un coste de 81.340 euros, consiste en la restauración de la Torre Grossa. La segunda parte se llevaría a cabo en 2019 y recoge los trabajos de reconstrucción de los muros perimetrales de la alcazaba, además del tratamiento de las sendas peatonales. El coste de esta fase ascienden a 582.500 euros.

La alcaldesa Isabel López recordó la importancia que tiene para los xixonencs poder realizar este proyecto, ya que «el castillo está declarado BIC y es para nosotros el símbolo arquitectónico e histórico más importante de la localidad, y es necesario ponerlo en valor y evitar que se deteriore más».

Así mismo, López destacó que la actuación prevista será «absolutamente respetuosa con los restos que quedan y también reversible, lo que significa que podrá ser desmontada con sencillez si, en el futuro, se descubrieran nuevos datos en relación al aspecto primitivo de la torre y la alcazaba». La obra contempla utilizar materiales diferentes que permitan la identificación entre los trabajos de reconstrucción y restauración y la base original.

De cualquier forma, López señaló que si no se logra la subvención del Ministerio, se tratará de buscar otras ayudas, ya que el Consistorio requiere de la colaboración de otras administraciones para poder afrontar una inversión de este calado y además la Corporación tiene también otras necesidades. De todas formas, si no se logra ayuda alguna, el Ayuntamiento está dispuesto a realizar una intervención aunque más modesta, que podría ser restaurar de momento solo la Torre Grossa.

En el caso de la Torre Grossa, solo se conservan tres de sus cuatro caras, por lo que el proyecto contempla la consolidación de los tres muros y la reconstrucción del que falta utilizando hierro corten, un material que se oxida rápido adquiriendo un aspecto rojizo y una textura rugosa. Así mismo, en el muro de poniente se abrirá un acceso al interior y un hueco para iluminar el interior a la altura del pavimento del antiguo piso superior, al que se podrá acceder gracias a una escalera metálica situada en la parte exterior de la torre. Además, en el interior se realizará una pasarela a modo de balcón elevado.


TORRE DEL HOMENAJE
En el caso de la alcazaba, las actuaciones previstas consisten, por un lado, en desescombrar y excavar con técnicas arqueológicas para poder realizar un recrecido de los muros perimetrales del recinto y, por otro, en el establecimiento de las tres torres que existían originariamente, marcando la importancia de la torre del homenaje, situada en la posición central y de mayor altura. También se colocarán defensas de protección que insinúan el trazado de las murallas y evitarán riesgos a los visitantes debido a la falta de terreno natural en algunas zonas.

En el cuerpo de la torre del homenaje se colocará una escalera de caracol que permitirá ascender a la plataforma superior desde donde se podrá contemplar la totalidad del recinto amurallado y el paisaje que lo rodea. De la misma manera y aprovechando la existencia de sendas peatonales, el proyecto contempla su tratamiento mediante la instalación de plataformas que facilitarán el tránsito peatonal de manera segura y sin dañar las laderas.

La última intervención en esta atalaya fue en los años 70, cuando la Sección Local de los Amigos de los Castillos realizó unas obras de escasa envergadura en la Torre Grossa, según relatan los arquitectos Màrius Bevià y Jaime Giner en el libro Xixona, Clau del Regne. Estos expertos señalan que si bien la obra «no fue muy acertada desde el punto de vista estético, sí que logró paralizar un posible proceso de ruina de esta torre, siendo reversibles las actuaciones realizadas».


ORIGEN ISLÁMICO Y FRONTERA
La fortificación se debe a los almohades, que la edificaron entre finales del siglo XII e inicios del siglo XIII. Tras la reconquista cristiana del siglo XIII, se levantó el recinto principal y la muralla, debido al carácter de histórica frontera de Xixona, que desde el Tratado de Almizra en 1244, fue el límite de la Corona de Aragón con la de Castilla hasta el 1304, momento en que las conquistas de Jaume II sumaron al reino las poblaciones del sur de la provincia. Hasta esa fecha fue un elemento clave en la defensa de la frontera del Reino de Valencia.

La importancia de la atalaya, desde la que es visible el Castillo de Santa Bárbara de Alicante, fue poco a poco languideciendo a lo largo de la Edad Media. Durante la Guerra de Sucesión sirvió como refugio a los xixonencs que apoyaban la causa del Felipe V. Así fue asaltado por las tropas austracistas, que prácticamente lo destruyeron. En 1708 pasó a ser propiedad de los xixonencs por privilegio real, concedido por Felipe V. Ahora, esta atalaya podría por fin salir de un olvido que dura ya siglos si cuaja el proyecto de rehabilitación.