12 de mayo de 2017

Documentan tres nuevos abrigos de arte rupestre en Alcañiz (Teruel)

En dos de estos conjuntos -Corral de las Gascas y Barranco del Muerto – se han encontrado figuras de arte rupestre levantino, mientras que en el tercero -Mas del Obispo- ha sido documentado un panel de pinturas esquemáticas, de las que no existían hasta ahora vestigios en el Bajo Aragón.
Jesús Carlos Villanueva y José Antonio Benavente en el abrigo Corral de las Gascas.
La dirección general de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón ha iniciado el procedimiento para la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de tres abrigos de arte rupestre descubiertos recientemente por el arqueólogo Jesús Carlos Villanueva en el término municipal de Alcañiz, en el marco de un proyecto de investigación del Taller de Arqueología autorizado por el Gobierno de Aragón. En dos de estos conjuntos -Corral de las Gascas y Barranco del Muerto – se han encontrado figuras de arte rupestre levantino (declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1998), mientras que en el tercero -Mas del Obispo- ha sido documentado un panel de pinturas esquemáticas, de las que no existían hasta ahora vestigios en el Bajo Aragón.

Los tres abrigos presentan peculiaridades que los hacen dignos de estudio y protección. En el caso de los de arte rupestre levantino se han documentado figuras de antropomorfos y zoomorfos fáciles de ver, con un alto grado de detalle y realistas, aunque existen motivos muy diluidos en soporte o cubiertos por costras de sales o de depósitos cálcicos. Las pinturas de Corral de las Gasgas y Barranco del Muerto estarían realizadas en época Mesolítica, hace unos 8.000 años, mientras que Mas del Obispo sería de época posterior.

Corral de las Gascas ha despertado un gran interés desde el punto de vista arqueológico por el descubrimiento de un panel con una figura que representa a una cierva, que está pintada en color rojo vinoso y en posición estática. Con unas dimensiones de 22×17 centímetros, el animal aparece en actitud de espera o de alerta y se sitúa en el centro de una composición que podría interpretarse como una escena de caza o acecho que se completa con al menos tres figuras de cazadores provistas de arco. Uno de los personajes, el más visible, se corresponde con un cazador sentado que mira a la cierva.

El investigador y colaborador senior del área de prehistoria del departamento de Ciencias de la Antigüedad de la Universidad de Zaragoza, Manuel Bea, considera que la composición podría ser única en Aragón por la figura que aparece sentada, “como si estuviera apoyada en la roca, con las piernas hacia adelante y una encima de la otra”. A su juicio, el interés de esta composición radica en que “nos lleva más allá de las escenas de caza del arte rupestre levantino”, ya que este cazador en actitud pasiva aportaría “un componente social y de vida cotidiana de estas sociedades cazadoras-recolectoras”.

Asimismo, en Barranco del Muerto, una oquedad producida por un taffoni, aparece una figura de 80 centímetros de altura plenamente naturalista, que recuerda al arquero también de grandes dimensiones del que se conserva solo una parte en el importante abrigo de Val del Charco de Agua Amarga, también en Alcañiz. Según el investigador de la Universidad de Zaragoza, esta representación humana “podría ser un indicador que señalaría una dirección o una ruta codificada por los artistas levantinos” del Mesolítico.


Por último, en el abrigo de Mas del Obispo destacan dos paneles pintados de estilo esquemático con figuras, barras y retículas. Son alineaciones de trazos, agrupaciones de puntos o parrillas que “no sabemos muy bien lo que significan”, según Bea, que considera factible que estas representaciones esquemáticas se realizaran en época Neolítica o incluso “en la Edad de Bronce, de Hierro o rayando el final de la Prehistoria”. Cabe hasta la posibilidad de que “fueran de época plenamente histórica”.

El descubridor de los abrigos, junto con el arqueólogo José Antonio Benavente, realizaron el año pasado una catalogación de más de 100 grabados, pinturas sobre soporte de piedra, cubetas, canutillos, y otros elementos en la Val de Maella, donde se ubican los abrigos. Según Benavente, el hallazgo de Mas del Obispo “es una novedad porque nunca hasta ahora se había documentado arte esquemático en el Bajo Aragón”. Las evidencias más próximas hay que buscarlas en el Bajo Martín, Mequinenza o Fabara.

PROTECCIÓN
El Gobierno de Aragón informó ayer de que estos tres abrigos serán catalogados como ‘monumento’ en cuanto se apruebe su declaración BIC, se delimitarán y protegerán.

El abrigo de Mas del Obispo cuenta con un proyecto ya aprobado por la comisión provincial de Patrimonio Cultural. Antes de este verano estará ejecutado. Respecto a los otros dos abrigos, ahora están realizándose los trabajos de campo para la elaboración de los respectivos proyectos de cerramiento, según Patrimonio, así que, una vez aprobados por la comisión provincial, podrán ejecutarse “a la mayor brevedad”.

El Taller de Arqueología tiene previsto organizar visitas guiadas a la zona, según apuntó Benavente, pero “antes, hay que proteger los abrigos y cerrarlos, así que tendremos que esperar”.

Aparte queda el estudio y la investigación de las pinturas. El Taller de Arqueología de Alcañiz y la Universidad de Zaragoza han iniciado una colaboración en el seno del Grupo Primeros Pobladores Del Valle del Ebro y del IUCA. Según el investigador Manuel Bea, “lo ideal sería realizar una documentación integral de los conjuntos mediante escáner láser y luz blanca estructurada, pero no tenemos financiación para ello”, aseveró, así que de momento se realizará una documentación fotográfica integral de alta resolución, con tratamiento digital de las figuras y elaboración de calcos digitales para saber y delimitar qué contiene cada abrigo”. Este trabajo no afectará a las pinturas.

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