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31 de octubre de 2017

Un vecino encuentra un capitel romano en su finca de Mesas de Asta (Jerez)

La pieza será trasladada al Museo Arqueológico para su catalogación. Quedó al descubierto tras una escorrentía producida por las últimas lluvias. 
El capitel romano descubierto en una finca de Mesas de Asta. FOTO: LA VOZ DEL SUR.
Que Asta Regia esconde un tesoro incalculable no lo cuestiona nadie. Por eso, cada descubrimiento que se realiza en el todavía casi intacto yacimiento es un hecho destacable. Según informa el Ayuntamiento de Jerez, un vecino de la barriada rural de Mesas de Asta y su delegado de alcaldía, José Antonio Fernández, han puesto en conocimiento del Museo Arqueológico el hallazgo de un capitel romano en una finca. Parece que las últimas lluvias y una escorrentía habrían dejado al descubierto esta pieza.

El capitel, al parecer romano tardío, presenta una talla corintia de hojas de cardo sobre una piedra caliza, según las primeras imágenes del hallazgo. La obra guarda unas. Los tenientes de alcaldesa responsables de Cultura y Medio Rural, Francisco Camas y Carmen Collado, respectivamente, han expresado su agradecimiento tanto al vecino como al delegado rural por comunicar el hallazgo de esta pieza, que podría haber acabado en manos de saqueadores.

EXAMEN Y LIMPIEZA
Camas ha dado instrucciones para que la pieza romana permanezca en custodia y sea traslada al Museo Arqueológico donde será limpiada y examinada en profundidad para proceder a catalogar. “Gracias a la rápida actuación de los vecinos de Mesas de Asta la pieza ha podido ser recuperada”, ha subrayado Francisco Camas.

Carmen Collado también ha felicitado personalmente al delegado de Alcaldía de Mesas de Asta, José Antonio Fernández, y por extensión al vecino que comunicó el descubrimiento. “La rápida actuación ha evitado el expolio de la pieza. Quiero felicitar al delegado de Alcaldía porque sé que es una persona que siempre se preocupa por su localidad y por los vecinos”.

José Antonio Fernández ha explicado que ayer por la tarde el vecino de Mesas de Asta se puso en contacto con él para comunicarle de que las últimas lluvias habían puesto al descubierto una pieza romana. Inmediatamente, el delegado de alcaldía contactó con el Museo Arqueológico de Jerez para comunicar el hallazgo; tras la comunicación un técnico municipal se trasladó al lugar de los hechos.

(Fuente: La Voz del Sur)

2 de enero de 2012

El "tesoro escondido" de Asta Regia (Jerez)

Hay trazas en el terreno que hacen adivinar lo que es una ciudad romana, con su foro y las dos vías principales que en ella convergían. Probablemente exista también algún edificio para espectáculos y una basílica.
Cartel en uno de los límites del yacimiento turdetano - romano
de Asta Regia.
Asta Regia sigue durmiendo. No tuvo la suerte de otros yacimientos donde extranjeros, en su mayor parte, se decidieron el siglo pasado a recuperar el patrimonio enterrado. La colonia de Asta Regia sigue dormida ante la llanura que hace cientos de años eran el mar que bañaba sus costas. Lo que hoy es un promontorio era entonces una playa. Recientemente, miembros de la Sección de Patrimonio del Ateneo de Jerez -Juan Francisco Sánchez Bonilla y Antonio Santiago Pérez para más señas- realizaron una serie de propuestas a las administraciones para la puesta en valor de este espacio. Una de las más destacadas fue "la creación de una Escuela de Arqueología para formación de equipos multidisciplinares que aporten, de una vez por todas, conocimiento científico" y rescaten del olvido todo lo que Asta Regia guarda. Tanto es así que propusieron "la inclusión del yacimiento en las rutas turísticas de la ciudad". 

El siguiente apoyo a la colonia romana enterrada ha llegado precisamente del sector hostelero y turístico. El presidente de la patronal hostelera provincial, Antonio de María, ha solicitado al delegado municipal de Cultura, Antonio Real, que inicie los contactos necesarios ante las diferentes administraciones para que el yacimiento de Asta Regia deje de ser un gran olvidado. De María entiende que el potencial cultural y turístico de esta zona es máximo "ya que ampliaría la ruta provincial que sirve para visitar otras importantes ciudades romanas tales como Baelo Claudia, Bolonia y Carteia". "La recuperación de Asta Regia sería muy importante para una provincia que tiene en el turismo una de sus principales fuentes de ingresos. Hablamos mucho de los 3.000 años que avalan a esta provincia pero ya va siendo hora de que esos tres milenios se vean por algún lado". 

Por su parte, el concejal de Cultura, Turismo y Fiestas, Antonio Real, confirmó la solicitud realizada por parte del presidente de Horeca y destacó a este medio que "en el Ayuntamiento somos conscientes de la importancia de este yacimiento y nos hemos comprometido a realizar un análisis de la situación para ver qué se podría hacer a este respecto con otras administraciones y qué podríamos hacer nosotros". 

Asta Regia es una de las grandes desconocidas de Jerez a pesar de ser una de las ciudades romanas de la zona que mayor número de referencias tiene de geógrafos de la antigüedad. 

Francisco Antonio García Romero, del Centro de Estudios Históricos Jerezanos, destaca que "Asta Regia es fundamental para entender esta ciudad y esta provincia". El olvido al que está sometida Asta Regia no es entendido por este profesor, quien apunta que "no sé si estas cosas pasarán en otros lugares, pero sólo en España y en Jerez puede suceder que el principal yacimiento desde época turdetana a musulmana, pasando por la romana, siga sin excavar". 

La única persona que hizo algo fue Manuel Esteve, fundador del Museo Municipal, que con escuetos medios (apenas contó en principio con un trabajador de Trebujena) y pagándose la gasolina con la que se desplazaba "realizó dos campañas de pequeñas catas", legando para la posteridad "sus cuadernos de campo", los cuales se erigieron durante años en la principal referencia sobre Asta Regia. 

¿Qué puede esconder Asta Regia? Según García Romero, no es recomendable jugar a adivinos en asuntos arqueológicos si bien indica que "hay trazas en el terreno que hacen adivinar lo que es una ciudad romana, con su foro y las dos vías principales que en ella convergían. Probablemente exista también algún edificio para espectáculos y una basílica. No sabemos muy bien a qué podrían llegar unas excavaciones en Asta Regia, pero se da por seguro que, como ciudad, Asta Regia fue mucho más importante que Baelo Claudia e incluso más que Itálica. Las fuentes que tenemos sobre esta ciudad son mucho más importantes que las de Baelo Claudia, ya que los grandes geógrafos del mundo grecolatino hablan de que allí había un centro cultural y administrativo importante". 

Asta Regia ocupa una superficie superior a las 40 hectáreas (algo así como 80 campos de fútbol) mientras que el yacimiento de Baelo se distribuye sobre 10. 

Uno de los mayores conocedores de Asta Regia es el arqueólogo Antonio Santiago, que destaca sobre todo la enorme importancia del yacimiento "desde un punto de vista estratigráfico". Se refiere a que Asta Regia "estuvo ocupada por el hombre desde el IV milenio antes de Cristo hasta la época medieval, con lo que las diferentes culturas que pasaron dejaron muestras de su presencia. Allí, al lado de Mesas de Asta, se asentaron culturas neolíticas, tartésicas, fenicias, turdetanas y romanas. Además, hay un dato importante a tener en cuenta: Asta Regia era una ciudad costera y disponía de un puerto, lo que le aportaba cierto valor estratégico. 

Los últimos descubrimientos de importancia en Asta Regia llegaron en los años 90, cuando una prospección arqueológica realizada por el Museo Municipal se descubrió la necrópolis. 

(Fuente: Diario de Jerez / Manuel Moure)

26 de octubre de 2011

Los expolios dejan a Jerez sin una parte de su legado histórico

El yacimiento de Mesas de Asta sigue siendo víctima de los expolios.
El yacimiento arqueológico de Mesas de Asta encierra buena parte de la historia de la comarca de Jerez. Sin embargo, el olvido de las administraciones permite que los restos sean objeto de expolio y sufran además los daños propios de las labores agrícolas que se desarrollan en la superficie.


Asta Regia conoció periodos de civilización desde tartésicos, romanos, visigodos y musulmanes. Hasta que fué abandonada en el S. XI en favor de Jerez de la Frontera.

El Ateneo de Jerez inaugura este miércoles unas jornadas que tratan de reivindicar la importancia de este yacimiento, en el que no se interviene desde el año 1956 a pesar de haber sido declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por la Junta, lo que en teoría debía garantizar su protección.

La realidad es bien distinta. El presidente de esta entidad cultural, José Rodríguez, lamenta que los restos arqueológicos sigan siendo objeto de expolio a pesar de que los propietarios de la finca “ponen medios para tratar de evitarlo”.

Pero no sólo es la acción de los desaprensivos la que pone en peligro la conservación de este importante patrimonio. “Aquella es tierra de labranza, de manera que la propia herramienta agrícola provoca daños en el yacimiento. Además, a eso hay que unirle la lluvia, que arrastra los sedimentos. Se han llegado a dar casos de vecinos de Mesas de Asta que han encontrado en la calle objetos de valor después de las lluvias, como huesos, platos, monedas e incluso espadas”, asegura José Rodríguez.

El Ateneo plantea por tanto la necesidad de “poner en valor” a este patrimonio, llegando a un acuerdo con los propietarios de la finca e iniciando los trabajos necesarios para recuperar ese importante legado.

En opinión de Rodríguez, la prioridad es que las administraciones públicas adopten la “decisión” de poner en marcha un proyecto de recuperación que, incluso, podría a medio plazo convertirse en fuente de riqueza, tal y como ocurre en otros lugares que cuentan con yacimientos de características similares.

Desde el Ateneo de Jerez existe el convencimiento de que los vecinos de la barriada rural de Mesas de Asta “podrían vivir” de los restos arqueológicos con los que conviven.

(Fuente: Andalucía Información)

13 de junio de 2011

El Badalac, el río perdido (I)

En el entorno de Jerez había en la antigüedad tres zonas con salida directa al mar. Dos de ellas aparecen perfectamente dibujadas en el mapa del trabajo del profesor Chic García, Gades y la desembocadura del Guadalquivir (1979). Son: el estero de Doña Blanca y el Canal de Guadabajaque. Hay una tercera zona que no aparece en ese mapa, la cual menciono en mi trabajo 'Los Canales de Jerez' (Revista Historia de Jerez; nº 14/15) y también en el artículo del Diario de Jerez, 'Guadalete y Guadalquivir en la geografía antigua' (25-11-08). Es una zona situada a escasos kilómetros al E. de la actual ciudad de Jerez, en los llanos de Caulina, que enlazaba la cuenca de Lacca (de la que luego hablaremos) con el paleoestuario del río Guadalete a través de un pequeño afluente (hoy casi desaparecido) que los antiguos historiadores (B. Gutiérrez, año 1755, Antonio de Guevara, año 1539) llamaron río Badalac o río Bedalac. 

La toponimia de este río deriva directamente de la palabra árabe Wadilacca, es el lugar de la mítica batalla en la que desapareció el reino Hispano-Visigodo, en el año 711 d. C. Y significa, el 'río de Lacca'. Precisamente, esta palabra que dio nombre a la celebre batalla, y los 'tituli picti' encontrados en catorce ánforas del Testaccio en Roma con la denominación Lacca, son las pruebas que tenemos de que existió una villa romana en esta zona que se dedicaba a la exportación de aceite. La otra noticia que nos ha llegado de esta misteriosa ciudad nos la da el cronista al-Himyari, que habla de una ciudad en ruinas, cerca de Sidona (Saduña), fundada por César Augusto (Octavio), cerca de una fuente termal, a orillas del río del mismo nombre donde se enfrentaron Tárik y Rodrigo, el Wadilacca. El historiador Chic García la ha situado en la población de la 'Junta de los Ríos' cerca de Arcos, pero su ubicación exacta continúa siendo un misterio. Esta zona era en la antigüedad un brazo de mar que se adentraba en el interior desde la desembocadura del Guadalete hasta las faldas del monte Gibalbín. La cuenca marítima mantuvo su actividad comercial hasta, al menos el siglo I-II d. C. Luego, se fue colmatando y rellenando de aportes aluviales. Esto, junto con la retirada de la antigua línea marítimo-costera, y la progresiva disminución de las precipitaciones condujeron a la desaparición de dicha cuenca. Convirtiéndola primero en un lago interior, y ya en época actual quedó reducida a un pequeño afluente del Guadalete, que atravesaba la llanura de Caulina. El Badalac dejó de existir cuando su nombre quedó asociado al del río Guadalete como lugar donde había tenido la batalla por tratarse del río principal, y el otro un mero afluente. Las antiguas crónicas cristianas siempre hablaron de la 'Batalla del Guadalete'. La primera vez que aparece en un mapa el río Badalac, como distinto del Guadalete, es en un mapa encontrado dentro del libro del historiador jerezano Bartolomé Gutiérrez 'Reflexión sobre la opinión admitida por el m.r.p. Mro. fr. Enrique Florez, que niega la identidad de Asta con Xerez de la Frontera. (Que dedica rendido al muy ilustre caballero d. Nicolas Carrillo de Mendoza, marqués de Alcocevar, y Corregidor de esta Ciudad)'. Año de 1754. Se encuentra en la Biblioteca Municipal de Jerez. La primera referencia escrita a dicho río como distinto del Guadalete la tenemos en 1539; Antonio de Guevara escribió en sus Epístolas Familiares lo siguiente: En la 'Letra para don Alonso de Fonseca, obispo de Burgos, presidente de las Indias, en la qual se declara por qué los reyes de Hespaña se llaman Reyes Cathólicos', aparece escrito "…junto al río Bedalac, acerca de Xerez de la Frontera…se dio la ultima y infelice batalla entre los godos que estaban en España y los árabes…en la cual el triste rey don Rodrigo fue muerto…".El escritor Joaquín Portillo recoge en sus 'Noches Jerezanas' (tomo I) pag. 52, lo siguiente:"el Testudo, después se llamó el Badalac, y hoy el Badalejo. En 1787, el Mariscal de Campo Francisco Zarzana elaboró para el conde de Floridablanca un 'Mapa de los Términos de Xerez dela Frontera', en el que lo denomina 'Badalejo'. En la actualidad lo que queda del cauce se llama 'Salado de Caulina".


Fuente: Diario de Jerez / Centro de Estudios Históricos Jerezanos:  Fco. Antonio García Romero / Eugenio J. Vega Geán

5 de julio de 2010

El Alcázar de Jerez empieza a desvelar sus tesoros

Atravesar la Puerta de la Ciudad, contemplar la Mezquita, pasear por el Patio de Armas y por los jardines del Alcázar puede ser a partir de ahora diferente. El recinto amurallado sigue escondiendo tesoros y secretos que, poco a poco, van saliendo a la luz y siguen sorprendiendo a los que cada día convivimos con los viejos muros. Los recientes trabajos de excavación en una de las áreas que estaban cerradas al público han proporcionado a los especialistas y a la historia de la ciudad 400 cajas de material perteneciente a diferentes etapas históricas.

El Área de Conservación del Patrimonio Histórico, dirigida por Juan Ramón Díaz y dependiente de la Delegación de Urbanismo, es la encargada de analizar e interpretar todo lo hallado. Partían de ciertas hipótesis de trabajo y nada de lo que han encontrado «ha sido inesperado». Querían saber si antes del Alcázar islámico había otro tipo de ocupación en ese lugar, cómo empezó, cuáles fueron sus primeras infraestructuras, cómo era su acceso al agua y el almacenamiento de víveres en los graneros. En este momento, el equipo está elaborando el informe y la memoria de la excavación, fase para la que tienen de plazo hasta el próximo mes de abril.

Desde el área aseguran que «ahora se conoce más del Alcázar como conjunto edificativo autónomo, al margen de la ciudad». Por su utilidad, el recinto busca independencia del exterior, prestigio, impactar al visitante, reflejar el poder político. Uno de los aspectos que más interés ha despertado entre los especialistas jerezanos es el de las conducciones de agua, que revelan una tecnología muy avanzada para la época.



Revisión histórica
Las 400 cajas de material que ha deparado la reciente excavación esconden muchas otras claves útiles para conocer aún más detalles de la historia de la ciudad. «Con el estudio de las piezas cerámicas, podemos descubrir cómo eran las relaciones comerciales con otras ciudades tanto en época islámica como en otras posteriores», indicaron los expertos.

Para la delegada de Cultura, Dolores Barroso, gracias a la protección que otorga la Carta Arqueológica Municipal a todas las intervenciones en el casco histórico «se está produciendo una revisión de la historia de la ciudad en los estadios medievales y modernos, con lo cual conocemos mejor el mundo pre almohade consiguiendo de esta manera avances notables en la investigación y el conocimiento. De otra parte, se ponen al descubierto hallazgos que van a posibilitar incrementar el atractivo turístico de la ciudad y las posibildades de trabajar con niños y jóvenes para seguir fomentando la conciencia en torno a las señas de identidad de Jerez. Hay que recordar que la Carta Arqueológica es un instrumento de trabajo que se aplica desde el 2007 y que está dando buenos resultados. Entre otras cosas, implica que cualquier obra en el casco histórico de la ciudad en la que puedan aparecer restos de importancia, ya la lleve una empresa privada o una pública, debe contar con la supervisión de un arqueólogo.
Importancia de la ciudad
La responsable municipal citó como ejemplo la plaza Belén, donde actualmente se levanta la Ciudad del Flamenco. «Con los primeros movimientos de tierra apareció una villa pre-almohade». También están siendo importantes los trabajos que se han acometido recientemente en el Alcázar «porque han aparecido muros que permiten hablar de una ciudad rica e importante en la fase pre-almohade y dan datos del ritual funerario, de las relaciones políticas y económicas de la ciudad con el resto de Al-Ándalus».

Las planimetrías, las fichas de unidades estratigráficas, las fotografías del material cerámico y metálico, su lavado y análisis ocupan ahora al equipo municipal. La intervención arqueológica empezó en junio del pasado año y terminó en abril de 2010 y ha sido ejecutada por tres arqueólogos, un historiador y un equipo de trabajadores de la empresa adjudicataria del proyecto, CYES.
(Publicado en: La Voz Digital)