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16 de noviembre de 2017

Las obras destapan una parte del Circo Romano de Tarragona

Se trata de un tramo de la pista por donde corrían las cuádrigas. Los arqueólogos destacan el buen estado de conservación de la masa rocosa de unos veinte metros de largo que, una vez documentada, se tapará para proseguir las obras.
Imagen de las obras de la calle Salines de Tarragona que han sacado a la luz, en una zanja al lado del edificio del Ayuntamiento, un gran roca de la pista del Circ Romà. (Núria Torres / ACN)
Singular hallazgo arqueológico en Tarragona. Las obras de arreglo de una calle a raíz del edificio del Ayuntamiento han dejado al descubierto un tramo de la pista del Circo Romano, por donde corrían las cuadrigas. El hallazgo apoya la teoría de que el consistorio y buena parte de la Parte Alta se asientan sobre la antigua construcción.

De hecho, el descubrimiento no ha sido ninguna sorpresa. Pero los arqueólogos destacan, como singular, el buen estado de conservación de la masa rocosa -de unos veinte metros de largo- y la forma de la piedra alisada sobre la que se esparcía la arena, una base particular y propia del Circ de Tarragona que, en este sentido, lo hacían único.

UNA PIEZA MÁS DE UN PUZZLE
Esta roca descubierta en el subsuelo se documentará y se tapará, sin alterar el ritmo de las obras en la calle Salines. Por lo menos, los arqueólogos aseguran que es una pieza más de un puzzle que ayuda a comprender la magnitud de un recinto, que hacía 325 metros de largo y 100 de ancho, del que se conserva sólo una pequeña parte, del sector de la cabecera.

Aunque la parte recuperada del Circ es mínima en comparación con su importancia, la cabecera, más próxima a mar, y también el Trinquet Vell son las dos zonas donde hay más parte conservada de la construcción original del recinto. En cambio, este nuevo hallazgo es más insólita por el hecho de encontrarse en el sector occidental del Circ -el área menos estudiada-, donde se situarían las cocheras, el punto de salida de las cuadrigas.

De hecho, en 2008, el Ayuntamiento encontró restos de las cocheras mientras construía un ascensor interno. Ahora nuevamente, a raíz del edificio consistorial, han aparecido nuevos vestigios del circo, presumiblemente de un tramo próximo al primer giro de la pista donde se disputaban las carreras de carros.

Si bien los restos se consideran importantes para la interpretación del Circo y concretar su datación, no lo son lo suficiente como para dejarlas al descubierto en este vial en obras -que seguirán su calendario. “No sabíamos si encontraríamos algo con un nivel de conservación de hace 2.000 años atrás, y eso nos ha hecho ilusión; aportan mucho, no tanto a nivel museológico, sino de investigación”, afirmó la teniente de alcalde de Patrimoni, Begoña Floria.

4 de agosto de 2016

Arqueólogos descubren parte de la muralla del S. VI frente a la catedral de Tortosa (Tarragona)

Se trata de una sección de 40 metros de largo por 3 de altura de la ciudad romana Dertosa. Además también se han descubierto restos de una plaza pública.
Los restos de muralla han aparecido durante unos trabajos en un solar frente a la catedral de Tortosa. 
Un grupo de arqueólogos, que trabajan en las excavaciones del solar frente a la catedral de Tortosa, han descubierto un tramo de muralla de 40 metros de largo por 3 de altura de la Dertosa romana, de alrededor del siglo V, de la etapa tardo-romana. 

Más allá de alguna pared de domicilios particulares o restos funerarios, nunca antes se había encontrado un vestigio tan importante de la antigua Dertosa, que ha sido calificado de "sorprendente, extraordinario y espectacular" por el coordinador de las excavaciones, Jordi Diloli. También se hallan en el solar restos medievales y andalusíes, y la parte de una plaza pública de la etapa Alto-Imperial, del siglo I o II, que podría estar vinculada al Foro, del que se encontraron indicios dentro del actual edificio de la Hospitalidad del Obispado de Tortosa. 

El Ayuntamiento de Tortosa se ha responsabilizado de preparar un proyecto para este espacio que ponga en valor los hallazgos pero ya prevé que requerirá "más coste y más tiempo" construir la nueva plaza que abrirá la catedral al río Ebro. El tramo de muralla localizado servirá para materializar por primera vez un espacio público "de primer orden" y transforma las "intuiciones" en certificaciones de gran relevancia científica e histórica.

LA FACHADA FLUVIAL DE DERTOSA 
La plaza monumental hallada también está hecha en 'opus caementicium', una mezcla de mortero y piedra. Diloli ha detallado que también han aparecido unos depósitos adosados a la muralla cercana a la plaza de los que se desconoce el significado. 

En el cercano edifico de la Hospitalitat apareció un podio, posiblemente la base de un edificio monumental. "Estaríamos ante un conjunto público importantísimo de la ciudad que miraría de cara al río", ha dicho el profesor. Según Diloli, se mantiene abierto el debate sobre si en la época altoimperial (anterior a la muralla tardía ahora localizada) había una muralla que cerraba la ciudad ante el río Ebro o si eran los edificios públicos los que hacían de fachada fluvial. "Lo tenemos que aclarar a medida de que avancemos con la excavación. Ahora sabemos que en el siglo V o VI, en la época romana tardoantigua, la ciudad necesita ser encerrada, posiblemente por los peligros externos o una necesidad defensiva, y se construye el gran tramo de murall que ahora se ha descubierto", ha detallado Diloli. 

Los vestigios certifican que la muralla romana se reaprovechó más tarde, en época islámica, en la Turtusa de los siglos IX y X, levantándola aún más. El alcalde de Tortosa, Ferran Bel, se ha declarado muy satisfecho por la "constancia física" de la Tortosa romana que se consigue con el hallazgo de la muralla. Una vez acabadas las excavaciones es septiembre, se formará un grupo de trabajo entre el Departament de Cultura, el Ayuntamiento y los arqueólogos para determinar el diseño del espacio que se puede proyectar en el solar.
(Fuente: 20 Minutos)

7 de junio de 2016

Comienzan las catas arqueológicas para la recuperación del teatro romano de Tarragona

La intervención prevé garantizar la conservación del monumento, poner en valor los restos arqueológicos existentes e integrar el monumento en el circuito de la visita de los equipamientos patrimoniales de Tarraco. Tiene un presupuesto de más de 700.000 euros.
Una de las máquinas de micropilotaje realizando los primeros sondeos geotécnicos. FOTO: ÁLVARO PALOMAR
El Teatro Romano es el único monumento del conjunto arqueológico de Tarraco –incluido en la Declaración de Patrimonio de la Humanidad– que todavía no tenía un proyecto de restauración activado. El pasado diciembre, la Generalitat y el Ayuntamiento firmaron, en Barcelona, un convenio para activar la musealización de este espacio y borrar definitivamente la imagen de solar abandonado que tiene desde hace muchos años para vecinos y visitantes.

En este contexto, se anunció que este 2016 empezarían las excavaciones arqueológicas, la primera fase para la restauración definitiva de este monumento romano del siglo I aC. Ayer, las máquinas entraban en el recinto arqueológico y realizaban las primeras prospecciones y sondeos geotécnicos, admitió el director de los Serveis Territorials de Cultura, Jordi Agràs. Estas catas forman parte del proyecto de restauración, que debía empezar según las previsiones iniciales en febrero.

PONER EN VALOR
La intervención en el Teatro Romano prevé garantizar la conservación del monumento, poner en valor los restos arqueológicos existentes e integrar el monumento en el circuito de la visita de los equipamientos patrimoniales de Tarraco. El presupuesto inicial firmado es de 701.154 euros.

En esta línea, se inicia una excavación arqueológica para conocer mejor los espacios, se ejecutarán los trabajos de conservación y restauración, se museizará el espacio con el objetivo de que el visitante pueda entender la instalación y se encajará el yacimiento con el entorno urbano y el conjunto de elementos Tarraco.

La actuación se centrará en una parte representativa del Teatro, las dos primeras cavas. Aunque en el yacimiento faltan elementos para la comprensión global, como el límite que sería el perímetro exterior del monumento o la escena que cerraría el espacio del teatro original, la intervención prevista que se ejecutará ya permite comprender y dar escala al conjunto complementando lo que es visible con la información explicativa de lo que no es visible.

17 de febrero de 2016

Descubren más de veinte conjuntos pictóricos rupestres en Capsanes (Tarragona)

En total más de 150 figuras humanas y de animales, entre ellos un gran toro de 54 centímetros, uno de los mayores documentados hasta el momento. Podría ser el mayor hallazgo de pinturas rupestres de los últimos 35 años.
En las paredes de la Vall se han localizado y protegido seis abrigos rupestres. Al fonso la localidad de Capçanes.
FOTO VICENT LLURBA
Podría ser una matanza o un sacrificio humano masivo. Aparecen 27 dibujos, entre ellos 22 figuras humanas en posiciones muy variadas pero siempre con una clara actitud de abatimiento y derrota. Este espectacularmural es uno de los descubrimientos más importantes de pintura prehistórica naturalista en Catalu­nya y un documento único para la investigación, desde una perspectiva antropológica, social y etnográfica. La escena forma parte del mayor hallazgo de pinturas rupestres de los últimos 35 años. Se ha localizado en Capçanes, en el Priorat, junto a una veintena de conjuntos pictóricos más. En total, más de 150 figuras humanas, y de animales, entre ellos, un gran toro de 54 centímetros, uno de los mayores documentados hasta el momento.

“Son unos yacimientos espectaculares, el estilo enlaza con el arte rupestre levantino pero lo que sorprende en el caso de Capçanes es la concentración en un espacio tan pequeño”, mantiene Josep Castells, jefe de la sección de información y estudios del Servei d’Arqueologia i Paleontologia del Departament de Cultura de la Generalitat. Los diez pri­meros conjuntos de pinturas rupestres de Capçanes se locali­zaron en abrigos rocosos (pro­tegidos por una cornisa natural) en el 2006 y se documentaron en 2008. Sin embargo, la magnitud del hallazgo animó a gente del municipio: “Se pusieron en marcha amantes del senderismo y del campo e identificaron una decena de abrigos más”, explica Castells. Los últimos se localizaron hace apenas un año.

CORPUS DE PINTURAS RUPESTRES
La geografía del Priorat –con las sierras del Montsant, Llaberia y las montañas de Prades; los ríos Siurana y Montsant y sus barrancos con numerosas cavidades y abrigos– reúne las condiciones idóneas para la existencia de conjuntos rupestres, pero hasta hace una década se desconocía su existencia. Ahora la situación ha dado un vuelco. “Lo primero que hicimos es poner en marcha el programa Corpus de Pinturas Rupestres”, explica Castells.

El Servei d’Arqueologia de la Generalitat encargó a los prehistoriadores Ramon Viñas ( Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social, Iphes) y a Elisa Sarrià (especialista en arte rupestre) el estudio y la documentación de las pinturas. Luego, se encargó el proyecto para proteger y conservar los yacimientos. “La protección pasa por controlar el libre acceso a los abrigos y luego instalar paneles para que la gente entienda por qué está la zona cerrada, y sepa lo que puede ver”, explica Castells.

El cierre perimetral de los diez primeros abrigos, en la zona denominada La Vall y Parellada, acabó hace unos días. El Ayuntamiento ha avanzado los 30.000 euros comprometidos por la Generalitat, para limpiar la vegetación que había frente a los abrigos, mejorar los caminos de acceso e instalar una valla alrededor de los yacimientos. El objetivo es garantizar su conservación. No en vano, según apuntan en su informe Viñas y Sarrià (publicado en Tribuna d’Arqueologia), el 50% de estas pinturas se ha perdido por la fragilidad de la roca, que se va laminando. Tanto es así que el año pasado, comenzó una campaña de consolidación de los abrigos más dañados que continuará este año.

UN TORO DE 54 CENTÍMETROS
Hasta ahora los especialistas han asegurado, por ejemplo, una de las pinturas más espectaculares, la del toro de 54 centímetros, uno de los mayores localizados hasta ahora en Catalunya. También se ha realizado una actuación de urgencia en otro mural (del grupo localizado en 2014) de ochenta centímetros de ancho y un metro de altura que representa una escena de caza, con un conjunto de figuras humanas –con piernas muy musculadas– y un ciervo.

La campaña de consolidación continuará con el mural de la matanza o el posible sacrificio, para que pueda contemplarse en todo su esplendor. A diferencia de las escenas de caza, mucho más comunes en el arte rupestre le­vantino (que se extiende por la costa Mediterránea, desde Lleida hasta Almería y es patrimonio de la humanidad desde 1998), la temática de este mural, “es sorprendente, aparecen individuos medio muertos y colgados... está claro que no es una escena de ­caza y todavía es complicado hacer una interpretación precisa, pero se está trabajando y estudiando; es un hallazgo increíble”, opina Castells.

GRABADOS CON CIERVOS
Otra de las singularidades que se han descubierto y que otorgan un peso específico a la zona de Capçanes, son tres grabados que representan tres ciervos. Están situados en el techo de uno de los abrigos de Parellada, a aproximadamente 1,80 metros del suelo. “Por su concepción estilística y técnica encajan entre las formas paleolíticas y levantinas y podrían constituir un vínculo con el origen del arte levantino”, afirman en su informe, Viñas y Sarrià. “Este hallazgo ha sido una sorpresa porque nos hace replantear la investigación, son los tres primeros grabados de esta tipología que se encuentran al aire libre, pueden ser muy antiguos... el principio del arte rupestre”, añade Castells. En otros de los abrigos se han identificado, por sus curvas, varias figuras femeninas. En una de las escenas, por ejemplo, aparece una mujer con vestimenta en los brazos y el cuerpo recogiendo miel.

PLAFONES INFORMATIVOS
“Todos estos conjuntos nos sitúan en el mapa y aportan un gran valor al municipio, que se suma a la actividad vitivinícola o las rutas senderistas”, mantiene el alcalde de Capçanes, Joan Carles Castellví, que tiene previsto organizar una jornada de puertas abiertas cuando se hayan instalado los plafones informativos y se haya decidido el mecanismo para mostrar y explicar los yacimientos. Los diez primeros conjuntos de Capçanes que se han prote­gido se suman a las pinturas lo­calizadas en otros barrancos de la comarca. El Priorat entra por la puerta grande en el mapa de las pinturas rupestres desde que, en 2006, dos escaladores, Juan Antonio Serrano y Laura Martínez, en una salida por el valle del río Siurana descubrieron los abrigos con pinturas del Grau des Masets, en Cornudella del Montsant. Ese fue el inicio, y actualmente el Priorat concentra casi medio centenar de los 120 conjuntos documentados en toda Catalunya.

4 de noviembre de 2015

Multa mínima a Dragados por la destrucción de dos sarcófagos romanos junto a la Vía Augusta en Tarragona

El jefe de obra de la empresa Dragados y Construcciones, S.A., el encargado y los operarios decidieron ocultar uno de los ataúdes y las fosas, volcando hormigón por encima de una de las riostras –pieza que asegura armazones o estructuras–. En el caso del segundo ataúd, se procedió a destruirlo completamente y a ocultar los restos bajo una zona ajardinada con la finalidad de dificultar su descubrimiento. 
Uno de los sarcófagos romanos que fueron dañados por la excavadora. FOTO: DIARI DE TARRAGONA
Las tres personas que fueron juzgadas el año pasado –a una cuarta se le retiraron los cargos durante la celebración de la vista oral– por su implicación en la destrucción de dos sarcófagos romanos que fueron encontrados durante unos trabajos de construcción en la Via Augusta de Tarragona han sido condenadas a multas económica mínimas, a pesar de que el fiscal solicitaba pena de cárcel, según la sentencia a la que ha tenido acceso el Diari

El Ministerio Público ha presentado un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial en desacuerdo con el fallo de la sentencia ya que la considera muy benévola respecto a los daños causados al patrimonio histórico de la ciudad.

La magistrada del Juzgado de lo Penal considera probado que en una fecha próxima al 16 de septiembre de 2009 se estaban efectuando obras de edificación en un nuevo edificio cerca de la Via Augusta. La condición que puso la Comissió Territorial de Patrimoni Cultural de Tarragona fue que los movimientros de tierras tenían que efectuarse bajo control arqueológico.

Los trabajos se efectuaban en el área de estacionamiento para uno de los trasteros, que no figuraban en los planos remitidos a los técnicos municipales. La promotora del edificio era Tarracomar Inversiones SL y la constructora, Dragados y Construcciones SA.


CON LA EXCAVADORA
Durante la operación, el operario de la retroexcavadora topó con una plancha metálica, que resultó ser la cobertura superior del ataúd de plomo de un enterramiento romano y más tarde, con otro. En total se hallaron tres fosas y dos ataúdes, datados entre finales del siglo II y la primera mitad del siglo III dC. Se desconoce si existía un tercer sarcófago correspondiente a la fosa vacía. Los ataúdes, con tegula –teja– romana, contenían restos romanos en su interior; uno de ellos, muy bien conservados. Se desconoce si existía ajuar funerario.

El operario dio cuenta de los hallazgos al acusado José Maria G.G., encargado de la obra por Dragados y Construcciones, y éste a Jordi P.Ll., jefe de obra de la misma empresa. Ambos, en un encuentro a pie de obra con Marc B.P., administrador de Tarracomar Inversiones, decidieron ocultar el primer ataúd y las fosas, volcando hormigón por encima de una de las riostras –pieza que asegura armazones o estructuras–. En el caso del segundo ataúd, se procedió a destruirlo completamente y a ocultar los restos bajo una zona ajardinada con la finalidad de dificultar su descubrimiento.

Desde el punto de vista arqueológico, el valor del ataúd y su contenido destrozado e irrecuperable ha sido evaluado de incalculables por la pérdida de información contextual que su destrucción ha supuesto.

El ataúd recuperado, con leves daños en la cubierta de plomo –debidos a la primera acción del diente de la retroexcavadora mientas todavía estaba enterrado– ha sido evaluado en 100.000 euros, mientras que los desperfectos en la cubierta de plomo pueden fijarse en 13.000 euros.

Para la magistrada, los hechos son constitutivos de un delito contra el patrimonio histórico. Por un lado porque el lugar donde se produjeron los hechos y la naturaleza de los daños «no cabe la menor duda de que los mismos se encuentran comprendidos en la definición de bien de valor histórico, así como en la de yacimiento arqueológico del Código Penal». En segundo lugar porque no existe duda de los daños causados.

El informe que en su día redactó la arqueóloga municipal Maite Miró apuntó que el daño producido en el contexto arqueológico tiene un valor «incalculable», pues provocó una «pérdida irreparable» de información encaminada a extraer datos históricos relevantes.

LE QUITARON IMPORTANCIA
Los acusados dijeron que vieron la «chapa», pero que no le dieron importancia, por lo que decidieron continuar la obra. Pero uno trabajadores que estaban en la obra declaró: «Vi unos huesos y algo de plomo, revestido con unas tejas. Que por el agujero que había en la tapa se miró con la luz». Su padre coincidió con él: «Respecto del primer hallazgo si te asomabas así se veía, que fue al hacer la foto con el flash cuando vio los restos, que la máquina quedó enganchada en el ataúd y se agujereó el plomo, que tenía una bóveda de ladrillo». Por ello, para la juez, no cabe duda de que los acusados conocían que se trataba de un resto arqueológico. Y añade que no se entiende que los acusados digan que se trataban de unos restos de hierro y que paralizasen la obra.

30 de julio de 2015

Descubren intacta una necrópolis ibérica en Ulldecona (Tarragona)

Se trata de una veintena de sepulturas de finales del siglo V y comienzos del IV a.C., Las urnas contenían restos óseos procedentes de incineración y en su interior se han encontrado también algunos elementos de ornamentación personal de bronce (colgantes, cadenillas, fíbulas...) y en el exterior, debajo o al lado de la urna, han aparecido objetos de hierro, sobre todo piezas de armamento (puntas de lanza, jabalinas, virolas, cuchillos...)
Miembros del equipo durante la excavación de una de las sepulturas. FOTO: UNIVERSIDAD DE BARCELONA.
Un equipo de investigadores de la Universitat de Barcelona (UB) y del Instituto Catalán de Arqueología Clásica de Tarragona, dirigido por Maria Carme Belarte y Jaume Noguera, ha localizado una de las pocas necrópolis ibéricas con urnas de cerámica prácticamente intactas, según informó ayer la UB en un comunicado. 

En mayo finalizó la segunda y última campaña de excavaciones en la necrópolis de Les Esquarterades, en el municipio de Ulldecona, al sur de la provincia de Tarragona. Los arqueólogos han descubierto una veintena de sepulturas de finales del siglo V y comienzos del IV a.C., según han podido saber tras el hallazgo de unos fragmentos de cerámica ática de barniz negro pertenecientes a unas copas, las denominadas copas Cástulo, propias de esa época. 
Una de las urnas cerámicas descubiertas. 

Las urnas de cerámica fueron elaboradas con un torno de alfarero o a mano, cubiertas con una tapadera de cerámica y depositadas en fosas que fueron selladas con una losa de piedra.

ORNAMENTOS DE BRONCE Y ARMAMENTO DE HIERRO
"Las urnas contenían restos óseos procedentes de incineraciones, siguiendo el ritual típico de época ibérica. En el interior de estas urnas se depositaban también algunos elementos de ornamentación personal de bronce (colgantes, cadenillas, fíbulas...) y en el exterior, debajo o al lado de la urna, han aparecido objetos de hierro, sobre todo piezas de armamento (puntas de lanza, jabalinas, virolas, cuchillos...)", detalla Jaume Noguera, de la UB.


"La importancia de estos restos se debe al hecho de que las necrópolis conocidas de este período ibérico antiguo fueron descubiertas en los años sesenta del siglo XX como consecuencia de la introducción de tractores en la agricultura, de manera que la mayor parte de estas necrópolis quedó destruida", añade. 

METODOLOGÍA MODERNA
En la necrópolis de Les Esquarterades se ha aplicado una metodología moderna que incluye la prospección geofísica, fotografías aéreas, radiografías y tomografías computarizadas de las urnas para obtener imágenes del contenido de las mismas y determinar así la presencia de ajuares antes de excavarlas.

Las investigaciones ulteriores se centrarán en el estudio antropológico de los restos óseos mediante la datación por termoluminiscencia, el análisis micromorfológico de los sedimentos y el análisis arqueobiológico de la tierra contenida en las urnas y otros sedimentos de la zona de enterramiento.
(Fuente: National Geographic)

21 de julio de 2015

Localizados en Tarragona restos de una gran fortificación de la época romana

Los arqueólogos que trabajan en el yacimiento de La Secuita calculan que el tramo de muralla y los fragmentos de cerámica encontrados se remontan al siglo II antes de Cristo. La estructura es la primera de estas características que se encuentra en Tarragona.
Yacimiento de la fortificación romana encontrada en La Secuita. FOTO: RAFAEL MORALES
Un equipo de arqueólogos del Instituo Catalán de Arqueología Clásica (ICAC) ha localizado en el término municipal de La Secuita (Tarragona) las estructuras de una fortificación romana que se remonta al siglo II a.C, ha informado el ICAC. "No es una torre de vigilancia aislada como las que se han descubierto y estudiado en otros puntos de Catalunya, sino que se trata de una construcción de mucha más envergadura", ha destacado Joan Canela, uno de los investigadores del ICAC que dirigen la excavación junto con Jordi López y Núria Otero.

Es la primera vez que se excava en este yacimiento descubierto por el también arqueólogo Marc Dalmau y que situado en una colina lejos del casco urbano del pequeño municipio de La Secuita. Arqueólogos y estudiantes de la UAB y la UB finalizarán mañana viernes los trabajos que han realizado durante dos semanas. De momento, la excavación financiada por el Ayuntamiento de La Secuita y el departamento de Cultura de la Generalitat se ha limitado a un pequeño espacio de terreno. Sus responsables, no obstante, intuyen que la estructura podrían ser, dentro de sus características, una de las más importantes de Catalunya y la primera que se encuentra en Tarragona.

ÁNFORA CON LA FIRMA DEL AUTOR
En el lugar también se han encontrado fragmentos de estucados pintados y de cerámica característica de la época. Entre los restos hay parte de un ánfora procedente de la zona italiana de Brindisi que conserva la firma del fabricante. En el asa de la vasija está inscrito el nombre CANINI, que hace referencia al nombre del fabricante,Caius Aninius, según aclara Jordi López. También han logrado recomponer casi en su totalidad lo que parece un vaso de cerámica para beber.

La parte excavada, ha informado Canela, parece una torre de vigilancia de forma cuadrada, pero en el fondo han encontrado parte de un gran muro que se alarga en el terreno y revela que se trata de un gran recinto amurallado. "Intuimos que se trata de una gran construcción", ha insistido Canela, que además de los restos encontrados destaca la posición, ya que desde el montículo existe una amplia visión del Camp de Tarragona.

Los arqueólogos también señalan que el yacimiento contribuirá a conocer mejor el proceso de romanización de la provincia de Tarragona y la relación entre íberos y romanos. Consideran que algunos de los restos podrían corresponder a construcciones de las tribus íberas que poblaban la zona.

29 de abril de 2015

Descubren restos insólitos de metal de más de 3.100 años en la cueva de San Antonio de Cunit (Tarragona)

En campañas anteriores los arqueólogos encontraron fragmentos de jarras de almacenamiento, elementos de atuendo, collares y restos de huesos humanos de entre 1.000 y 5.000 años de antigüedad. Esta vez, además, sorprendentemente han encontrado dos fragmentos metálicos "algo muy poco habitual en la prehistoria en Cataluña".
Los investigadores consideran que este yacimiento forma parte de una quincena de cuevas prehistóricas del Penedès-Garraf que fueron utilizadas por un mismo grupo de personas.
Las excavaciones hechas en la cueva de Sant Antoni de Cunit han permitido localizar restos extraordinarios de metal de hace más de 3.100 años. Hace poco más de un año, el Ayuntamiento del municipio impulsó una investigación arqueológica para determinar la época de varios restos de vida humana que se habían encontrado previamente a nivel particular. 

RESTOS DE JOYERÍA Y COMPLEMENTOS DE ARMAS
Ha sido durante los últimos trabajos de excavación, realizados este mes de abril cuando los arqueólogos han descubierto restos de metal que corresponden a joyería y complementos de armas. Los mismos investigadores consideran que este yacimiento forma parte de una quincena de cuevas prehistóricas del Penedès-Garraf que fueron utilizadas por un mismo grupo de personas.

El equipo de arqueólogos, adscrito a la Universitat de Barcelona, ha explicado que, durante las dos campañas de excavación hechas en Cunit hasta ahora, han podido localizar fragmentos de jarras de almacenamiento, elementos de atuendo, collares y restos de huesos humanos de entre 1.000 y 5.000 años de antigüedad. Esta vez, además, sorprendentemente han encontrado dos fragmentos metálicos, lo cual es poco habitual porque «en la prehistoria catalana, la introducción de elementos de metal, tanto de bronce como de cocer, es una introducción tardía» si se compara con el resto de la Península Ibérica, según afirma Artur Cebrià, codirector de la excavación, junto con Xavi Homs y Mireia Pedro.

Cebrià ha recordado que «el metal, antes de la época ibérica, era un elemento raro, caro y aristocrático», y por este motivo tampoco se han localizado muchos ejemplares. Hasta la actualidad, según constatan los investigadores, en la zona del Penedès-Garraf sólo se han localizado ocho pequeños elementos metálicos de hace más de 3.000 años.

RED DE YACIMIENTOS
Una vez analizados los últimos hallazgos del yacimiento de Cunit, Artur Cebrià tiene indicios de que se trata de una cueva incluida en una «red de yacimientos que van desde Castellet en Calafell, pasando por Cubelles y Cunit», lo cual sospechan que se podría entrelazar con los yacimientos de la zona superior del Penedès, cercana a la comarca de l’Anoia.

Respecto el uso de estas cuevas, los arqueólogos concluyen que todas tenían el mismo tipo de funcionalidad: «si son oscuras, se utilizaban para servicios de almacenamiento porque tienen una temperatura constante y las bacterias no actúan, y también se usaban como lugar de entierro», dice Cebrià, quien añade que, en cambio, las cavidades sí que se usaban a menudo como lugar de habitación.

Teniendo en cuenta la ubicación de los yacimientos localizados, los investigadores consideran que eran asentamientos utilizados por un mismo grupo de personas que tenían «una movilidad estacional de entre 30 y 40 kilómetros» y que se movían por el entorno del río Foix.

(Fuente: Diario de Tarragona)

28 de enero de 2015

Descubren un gran foso defensivo ibérico en El Vilar de Valls (Tarragona)

Alumnos en prácticas del grado de Arqueología de la Universidad de Barcelona (UB) han descubierto un gran foso ibérico de más de 2.200 años de antigüedad que defendía la antigua ciudad de El Vilar de Valls, bajo el actual municipio de Valls (Tarragona). El foso tiene una anchura de 14 metros,  5 metros de profundidad, y una longitud superior a los 400 metros.
Estudiantes en el antiguo poblado ibérico de Valls, donde han localizado el foso de más de 2200 años de antigüedad.
FOTO: UNIVERSIDAD DE BARCELONA.
Según ha informado la Universidad de Barcelona, los estudiantes han encontrado los restos de una construcción ibérica durante las prácticas de la asignatura Metodología Arqueológica I, que llevaron a cabo los días 28 y 29 de octubre.

Los directores de la excavación, Jaume Noguera, del Departamento de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología de la UB, y Jordi López, del Instituto Catalán de Arqueología Clásica, han explicado que este asentamiento podría haber sido destruido por los romanos durante la Segunda Guerra Púnica (218-202 a. C.), que enfrentó a Roma y Cartago por la hegemonía del Mediterráneo.

En las prácticas del grado, un centenar de estudiantes llevaron a cabo prospecciones a pie, con detectores de metales, fotografías aéreas y prospecciones geofísicas en la zona del Vilar de Valls.

Los resultados de una de las técnicas de prospección, las tomografías eléctricas, que detectan cambios de resistencia en los materiales del subsuelo, reveló alguna anomalía.

SONDEOS
A partir de estos resultados, a finales de diciembre hicieron un sondeo que ha confirmado que se trata de un enorme foso que defendía por el norte la ciudad ibérica del Vilar de Valls.

El foso podría tener una anchura de 14 metros y casi 5 metros de profundidad, y una longitud superior a los 400 metros.

Las prácticas de los alumnos de Arqueología han aprovechado la infraestructura del proyecto de investigación "Guerra y conflicto en el nordeste de la Península Ibérica en época romano-republicana (siglos III-I a. C.)", dirigido por Jaume Noguera, y financiado por la Fundación Privada Mutua Catalana y el Departamento de Cultura de la Generalitat, con el apoyo del Ayuntamiento de Valls.

"Este proyecto plantea como uno de sus objetivos la prospección sistemática de la zona, ya que los indicios recuperados hasta ahora, monedas cartaginesas y proyectiles de plomo, indican la presencia de contingentes militares punicocartagineses en el marco de la Segunda Guerra Púnica en la Península Ibérica", ha explicado Jaume Noguera.

Según los historiadores, durante aquella guerra, las comarcas meridionales de la actual Cataluña constituyeron uno de los espacios de operaciones más importantes del conflicto.

EN EL MARCO DE LA II GUERRA PÚNICA
El general cartaginés Aníbal Barca había atravesado los Pirineos y los Alpes con un potente ejército y amenazaba Roma, mientras los cartagineses se afanaban para consolidar su dominio en el corredor mediterráneo y poder garantizar una vía de suministro a sus tropas.

Pero Roma cortó esta posibilidad en su contraataque, en el que alcanzó diferentes victorias contra los cartagineses. Finalmente, los romanos asaltaron y capturaron Cartago Nova el año 209 a. C., la principal base cartaginesa en la Península.

Según Noguera, la presencia cartaginesa en la zona de la actual Tarragona y la destrucción violenta del asiento del Vilar de Valls podrían estar relacionados con una de estas batallas descritas en las fuentes antiguas.

Así, tras el desembarco del general romano Gneo Cornelio Escipión, tío del Africano, en Empúries en el verano del 218 a.C., las tropas romanas derrotaron a un contingente de 11.000 cartagineses dejados en la retaguardia por Aníbal Barca, cerca de una población llamada Kissa o Cissis. "Tras la batalla, los legionarios romanos asaltaron y destruyeron el campamento cartaginés y la población ibérica, quizás la que hay situada bajo la actual ciudad de Valls", ha augurado Jaume Noguera.

El proyecto prevé continuar las prospecciones geofísicas con el objetivo de delimitar la antigua ciudad, que podría abarcar entre seis y ocho hectáreas, y seleccionar una zona donde se puedan iniciar las excavaciones arqueológicas.

(Fuente: La Vanguardia / EFE )

14 de noviembre de 2014

Descubren un fortín romano en el yacimiento ibérico del Coll del Moro de Gandesa (Tarragona)

Se han encontrado restos de cimientos de casas y calles formando un urbanismo complejo construido con terrazas. El fortín es de la época romano-republicana de los siglos II-I a.C-, aunque la ocupación humana del yacimiento se extiende desde el S. IX a.C. hasta el III d.C. 
Poblado ibérico de Coll del Moro (Gandesa). FOTO: ARQUEOXARXA / ARA.CAT
Arqueólogos de la Universidad de Barcelona (UB) y del Instituto Catalán de Arqueología Clásica (ICAC) codirigidos por Rafel Jornet han descubierto en el yacimiento de Coll del Moro de Gandesa un fortín romano con restos de cimientos de casas y calles formando un urbanismo complejo construido con terrazas.

Esta actuación confirma la importancia de este conjunto arqueológico, que está integrado por una necrópolis de incineración, que comprende tres áreas bien diferenciadas y que se encuadra entre finales del siglos IX aC y V-IV aC, y un hábitat que va desde la época preibérica hasta el siglo III dC.

En esta campaña se han descubierto restos de un fortín de época romano-republicana de los siglos II-I aC, probablemente ligado a la red militar romana para la conquista del valle del Ebro que reaprovechaba y remonumentalizaba la antigua torre ibérica del Coll del Moro.

En los próximos años la investigación se centrará en la excavación del fortín romano-republicano, las nuevas viviendas ibéricas y la delimitación de la fortificación por los lados este, sur y oeste.

CONTINUACIÓN DE LA INTERVENCIÓN
El Ayuntamiento de Gandesa, la Universidad de Barcelona y el Instituto Catalán de Arqueología Clásica tienen previsto firmar un convenio de colaboración para continuar con esta intervención arqueológica en el marco del proyecto cuatrienal "El primer milenio aC en los territorios del curso inferior del Ebro: la formación, desarrollo y disolución de la cultura ibérica", que está liderado por la Universidad de Barcelona.

La coordinación de los trabajos se realizará conjuntamente por las tres instituciones y en cuanto al trabajo científico la coordinación se llevará a cabo por la Universidad de Barcelona y el Instituto Catalán de Arqueología Clásica, a través del personal investigador de ambas instituciones.

El Ayuntamiento de Gandesa aportará hasta 4.000 euros anuales durante los años 2014, 2015, 2016 y 2017, en concepto de aportación de maquinaria, cesión de espacio de almacén, trabajos de la brigada municipal y pernoctación de los arqueólogos.

21 de octubre de 2014

Hallan la tumba vacía de san Fructuoso en la antigua Tabacalera de Tarragona

Los documentos de un arqueólogo de los años treinta han sido una hoja de ruta clave para localizar el sepulcro, que se encuentra en un sorprendente buen estado de conservación. Con estos trabajos los arqueólogos confirman la existencia de un imponente conjunto paleocristiano en el subsuelo del edificio de la Tabacalera de Tarragona.
La tumba se ha encontrado en muy bien estado de conservación FOTO: NURIA TORRES / La Vanguardia
El equipo de la excavación lo forman arqueólogos del Instituto de Arqueología Clásica de Cataluña, del Museo Bíblico Tarraconense y del Ayuntamiento de Tarragona, que han trabajado durante una semana y con un presupuesto de 2.000 euros.

UNA BASÍLICA IMPONENTE
Hace unos 80 años, el arqueólogo Joan Serra Vilaró dirigió las excavaciones de la Necrópolis Paleocristiana y entre los hallazgos más excepcionales apareció una basílica de tres naves con una longitud de unos 39 metros por 18,50 metros de anchura que tenía un ábside semicircular.

Sus trabajos han servido de guía a la excavación para localizar con rapidez el sepulcro San Fructuoso, el mártir quemado vivo en el Anfiteatro romano de Tarragona en el año 259, aunque ya se sabía que las reliquias se trasladaron a Italia en la invasión musulmana.

SÓLO UN DÍA EXPUESTO AL PÚBLICO
Los trabajos también han localizado parte del ábside de la basílica del siglo IV, pero aunque con toda probabilidad sea el conjunto paleocristiana más importante de la península, los restos se taparán y solo se abrirán al público un único día, el próximo 2 de noviembre. 


No es ninguna novedad que en Tarragona se excave, se descubra un hallazgo y tengamos que cubrirlo de nuevo. Los arqueólogos, sin embargo, no lo ven con malos ojos. "De hecho, si no se puede conservar y mantener en condiciones idóneas es mejor tapar, para que no se degrade el espacio", afirma la arqueóloga municipal Imma Teixell.

El equipo tomará muestras del interior del sarcófago en previsión de futuras pruebas de carbono 14 y también se recogerán muestras de cotas inferiores, ya que el templo está datado mucho después de la muerte del mártir.
(Fuente: La Vanguardia)

2 de septiembre de 2013

Hallan la planta de un gran edificio del siglo IV a.C. en el yacimiento de Lo Bordissal (Tarragona)

Las excavaciones que se llevan a cabo en el yacimiento arqueológico de Lo Bordissal, situado al municipio de Camarles (Tarragona), han permitido descubrir la planta de un edificio de grandes dimensiones datado entre los siglo IV y III a.C., según ha explicado el arqueólogo Ricard Marlasca.
Parte del edificio localizado en el yacimiento.
Foto: Museuterresebre.cat
"La importancia de este hallazgo es el hecho de poder saber cómo vivía la sociedad íbera, fenicios y griegos, en un poblado focalizado en el comercio. Qué comían, qué usaban y con qué comerciaban", ha aclarado.

"El conjunto del yacimiento dedicado al comercio, aunque sea ibérico, no se caracteriza del todo con el prototipo de este poblado", ya que en estas poblaciones es habitual encontrar protección natural con ayuda de ríos o de montañas, algo que no sucede en este caso, ha explicado Marlasca.

Horno metalúrgico

También han hallado un horno metalúrgico, en el que se cree que se fundían metales y objetos de bronce para hacer lingotes y otros utensilios, aunque "todavía no es del todo seguro hasta que se acabe de analizar el contenido", ha puntualizado el arqueólogo.

Silos de cereales y vertedero
Los arqueólogos han encontrado además hoyos en el suelo, agujeros que excavaban para depositar y salvaguardar cereales y otros alimentos que más tarde utilizaban para tirar los restos de basura acumulados.

"Entre los desechos se han encontrado restos animales, de cabra, oveja, cerdo, peces, un cuerno de ciervo y también restos de grano, que servirán para saber en qué consistía su dieta de alimentación", ha detallado el arqueólogo.

Este yacimiento, ya descubierto en 1953 y donde se han encontrado entre otros objetos terracotas --figuras con forma de cabeza femenina-- se volvió a excavar en 2012 por el equipo de investigación formado por Ricard Marlasca y Xavier Maese.

Todo lo encontrado en la excavación será expuesto en el Museo del Montsià en Amposta (Tarragona), aunque ha asegurado que "si se encontrase algún descubrimiento importante podría acabar en el Museo de Historia de Catalunya."

Marlasca ha explicado que prevé la finalización de la excavación el próximo jueves, porque "todavía faltan zonas que investigar y restos que analizar".

(Fuente: Europa Press)

20 de agosto de 2013

Vuelven las excavaciones al yacimiento de Orce (Granada)

Después de que el año pasado la Junta declarara desierto el concurso para excavar en el yacimiento, esta vez la Consejería de Cultura financia estos trabajos con 314.000 euros, en el marco de un proyecto de investigación que se extenderá hasta 2016. 
Excavaciones en el yacimiento de Orce en 2011. Foto: WASTE-IDEAL
Casi dos años después, los investigadores han regresado este lunes al yacimiento arqueológico de Venta Micena, en Orce, Granada, que fuese origen de la polémica del llamado 'Hombre de Orce'. La confirmación a través del diente del 'Niño de Orce' de que, efectivamente, los humanos habitaron en la zona hace casi 1,4 millones de años hace que esta vuelta a la actividad de los trabajos, financiada con más de 300.000 euros de la Consejería de Cultura y Deportes, lo haga libre de las polémicas que han marcado los trabajos en años anteriores y empañado la proyección internacional de los mismos.

El consejero de Cultura y Deporte, Luciano Alonso, ha presidido en Orce la presentación de la nueva campaña, que dirigida una vez más por el arqueólogo Robert Sala, se extenderá hasta el 15 de septiembre, e incluirá los tres principales yacimientos de la zona: Fuente Nueva 3, Barranco León –donde se halló el diente en 2002– y Venta Micena.

Proyecto general de investigación

Alonso ha defendido como "la Junta sigue firme en su apuesta por Orce y en su compromiso por seguir promoviendo los trabajos en este valioso entorno". Las excavaciones se enmarcan dentro del nuevo proyecto general de investigación titulado 'Presencia humana y contexto paleoecológico en la cuenca continental de Guadix-Baza. Estudio e interpretación a partir de los depósitos pliopleistocénicos de Orce', que el pasado diciembre la Consejería de Cultura y Deporte adjudicó a un equipo coordinado por Robert Sala, profesor de Prehistoria de la Universidad Rovira y Virgili de Tarragona.
La relevancia de los yacimientos de la cuenca Guadix-Baza estriba, entre otros factores, en la posibilidad de aproximarnos a la reconstrucción paleoecológica de los primeros hábitats humanos del continente europeo, así como al conocimiento de la interacción de las comunidades humanas con la flora y la fauna, y la evolución de las mismas.

La Consejería de Cultura y Deporte ha dotado a este proyecto de un presupuesto de 314.189 euros distribuidos en cuatro anualidades, que permite asegurar el trabajo en los yacimientos para los próximos años. Durante las tres primeras campañas se desarrollarán trabajos de investigación en campo y laboratorio, así como tareas de difusión a todos los niveles. La última se destinará íntegramente a finalizar las tareas de restauración, estudio de materiales y socialización de los resultados finales.

Visitas guiadas y un Congreso Internacional en 2016
Además, Alonso ha anunciado una serie de medidas de "socialización" de los yacimientos, que incluyen visitas guiadas, de escolares y la colaboración de la Universidad de Granada. Además, la Junta pretende convocar en 2016, al final de la campaña, un Congreso Internacional para valorar los resultados de la misma, y que aún así es probable que continúe a la sombra del polémica Congreso de 1995 en que fue presentado el cráneo del 'Hombre de Orce', hallado precisamente en Venta Micena por José Gibert, y cuya legitimidad, diente mediante, aún se discute.

11 de julio de 2013

Encuentran restos de un mamut en el yacimiento prehistórico de La Boella (Tarragona)

Los arqueólogos aseguran que los restos del animal podrían estar "enteros"
Hallan restos de una costilla y una tibia de un mamut en el yacimiento del Forn de La Boella. FOTO: ACN/ Marc Cervelló.
El yacimiento prehistórico de La Boella recuperará otro mamut en la primera excavación sistemática que se iniciará en otoño, tras cinco años de sondeos, ha informado el Instituto Paleoecologia Humana y Evolución Social (IPHES). así, el yacimiento de La Boella, a juicio de los investigadores, puede estar a la altura del de Atapuerca (Burgos), por la antigüedad, calidad y cantidad de restos localizados, tras una campaña que da por finalizado el sondeo del Forn, ubicado frente la primera cata explorada en 2007 y donde se localizaron restos de rocas cortadas y restos de un mamut de un millón de años.

Según Josep Vallverdú, arqueólogo del IPHES y director de la excavación, "se vislumbran los restos de otro mamut y parece que podría estar entero". Además, la campaña de este año también ha revelado un conjunto de 15 elementos de rocas cortadas muy bien conservados y fechados en un millón de años, "una edad muy singular en el registro arqueológico de Europa ", según el director de la excavación. También se localizaron más de una cincuentena de restos de fauna, "restos de animales corredores (caballos, ciervos ...), que mueren cerca de los charcos de agua que se dan en un delta fluvial formado por un arroyo y el río Francolí hace un millón de años", ha comentado Vallverdú.

En otoño se presentará el plan director de La Boella para marcar la hoja de ruta científica y divulgativa de este yacimiento.

23 de marzo de 2013

Recuperan ocho recipientes de bronce de época romana en las excavaciones del puerto de Tarragona

Los recipientes  proceden de dos depósitos arqueológicos diferenciados: la fuente monumental llamada de Los Leones y del derrumbe de una domus suburbana, entre ellos jay cinco sítulas y una pátera.
Vista de una de las sítulas encontradas en el patio
de la domus. Foto: Codex
Los recipientes de bronce de época romana restaurados proceden de dos depósitos arqueológicos diferenciados, documentados en las excavaciones arqueológicas realizadas durante el trabajo de ejecución del Plan Especial de Reforma Interior-2 (PERI-2) (Jaume i-Tabacalera), que ha afectado una extensa parte del extremo occidental del área portuaria de Tarraco.

Se trata, por un lado, de dos sítulas (MNAT T2-30-98-1539-1 y MNAT T2-30-98-1511) procedentes del interior de la fuente monumental llamada de los Leones (cruce de las calles Eivissa y Pere Martell) y, por el otro, seis objetos recuperados en los niveles de derrumbe de una domus suburbana: cinco sítulas (MNAT T2-30-98-2420-1, MNAT T2-30-98-2420-2, MNAT T2-30-98-2247-3, MNAT T2-30-98-2245-1, MNAT T2-30-98-2247-6) y una pátera (MNAT T2-30-98-2247-5).

El primero de los contextos correspondía a una acumulación de niveles de sedimentación que, poco a poco, fueron rellenando el interior de una fuente monumental con fachada decorada con surtidores en forma de león yacente.

La fuente padece, a finales del siglo III, el colapso de la cubierta, convirtiéndose en un estanque a cielo abierto donde el agua se extraía desde arriba, mediante pequeñas ánforas y contenedores atados a cuerdas que permitían bajar el receptáculo hasta el nivel del agua, variable en función tanto del caudal del manantial natural como de la gradual colmatación con sedimentos del fondo de la fuente (procedentes principalmente de escorrentías producidas por la lluvia).

En ambos casos, se trata de recipientes cerámicos aptos para este tipo de función: cuerpo globular y asas prominentes. Durante su uso, un número considerable se desprendieron de la cuerda y cayeron al fondo del estanque, en un momento impreciso que podemos situar entre finales de los siglos III y V.

El segundo de los contextos corresponde a distintos niveles de derrumbe que cubrían tanto el patio de una domus suburbana, como parte de un tramo de calle adyacente. Esta fase de destrucción datada a finales del siglo III, se ha constatado en diversos puntos del suburbio portuario y, a nivel meramente hipotético, se ha planteado una relación con la incursión bárbara que a finales del siglo III afecta a Tarraco. De la descripción que nos han dejado varios historiadores romanos, se desprende que los bárbaros llegaron a saquear la ciudad produciendo daños en el suburbio portuario y capturando los barcos anclados en el puerto para dirigirse, una parte al norte de África, mientras que el resto permanecía durante doce años en el territorio de la ciudad.

De los seis objetos, cinco son recipientes de pequeño y medio formato y uno es una pátera. No se documentan otro tipo de utensilios metálicos, como elurceus/olpe (jarrón) o el amphora como la de dos asas que están presentes, por ejemplo, entre la vajilla de bronce recuperada en el interior del llamado pozo Cartanyà (calle del Gasòmetre, en el área del fórum de la Colònia), acumulación interpretada como una ocultación premeditada de carácter sacro realizada entre finales del siglo III y principios del siglo V.

No es nuestro caso, ya que los dos depósitos del área portuaria están estrechamente relacionados con actividades domésticas como la extracción de agua de la fuente y el equipamiento de una domus. Algunas de las sítulas de este segundo depósito son de reducidas dimensiones, cosa que nos hace pensar en posibles usos distintos al de la contención de líquidos, como, por ejemplo, su exposición al fuego como ollas o cazuelas. La mayor parte presentan síntomas de deterioro y evidencias de varias reparaciones, indicios, probablemente, de un largo periodo de uso intenso de los objetos.


Por: Josep Anton Remolà Vallverdú. Conservador responsable del Área de Colecciones, Documentación e Investigación. Museo Nacional Arqueológico de Tarragona.

5 de marzo de 2013

Arqueólogos califican de "excepcionales" los restos romanos hallados en Tortosa

Los vestigios formarían parte de la estructura de un edificio público, posiblemente de un templo o un foro.
Interior del Palacio Episcopal de Tortosa.
Foto. España es Cultura
Un equipo de arqueólogos de la Universitat Rovira i Virgili (URV) ha sido el responsable del hallazgo de los restos de un edificio público romano en el casco antiguo de Tortosa (Tarragona), datado entre los siglos I y II d. C., época conocida como el Alto Imperio Romano.

Los restos, encontrados en la sede de la Hospitalidad de Lurdes, un edificio anexo al palacio episcopal, corresponderían a un muro de tres metros de alto y 80 centímetros de ancho que, por la técnica constructiva utilizada, formarían parte de la estructura de un edificio público, posiblemente un templo o los restos de un foro.

Según los técnicos que trabajan en la excavación, todavía no se ha podido determinar con exactitud de qué tipo de construcción se trata porque no se ha podido llegar a la base de la estructura, que estaría formada por una base de hormigón, piedra arenosa y sillares. Esta estructura se habría utilizado después como espacio funerario, como lo demuestra el descubrimiento de una inhumación infantil en el mismo lugar, que posiblemente dataría del siglo V d. C.

Los arqueólogos han calificado de "excepcional" este hallazgo, que demuestra "la importancia política y económica de la ciudad de Tortosa en la época del Alto Imperio Romano", ha dicho el director de la excavación, Ramón Ferré. Ferré ha asegurado que estos restos de lo que fue una ciudad romana ponen en evidencia que "Tortosa era la urbe más importante de todo el arco mediterráneo entre Tarragona y Sagunto".

"Si antes sólo teníamos textos o monedas que ratificaban este pasado tan antiguo, ahora tenemos la demostración arquitectónica", ha explicado Jordi Diloli, arqueólogo del grupo universitario responsable de estas excavaciones.

"A partir de aquí, tenemos que empezar una tarea de investigación para descubrir más restos del rico patrimonio que esconde esta ciudad", ha continuado Diloli, que también ha recalcado que en los últimos años la investigación arqueológica en la capital del Baix Ebre no ha sido fácil debido a la poca predisposición de las diferentes administraciones.

Por su parte, los responsables del obispado, como promotores de las obras, han asegurado sentirse "muy orgullosos del descubrimiento" y han mostrado su predisposición a seguir colaborando con el equipo de arqueólogos de la URV.

(Fuente: La Vanguardia / EFE).

21 de enero de 2013

Comienza la rehabilitación de la necrópolis de Tarraco

La Generalitat destina 225.000 euros al complejo clausurado desde hace 20 años. Se ha querido identificar una tumba con inscripciones alusivas a tres mártires  quemados vivos en la arena del anfiteatro 
Las obras de rehabilitación de la Necrópolis Paleocristiana de Tarragona se iniciarán esta misma semana. La Generalitat destinará una partida de 225.000 euros para recomponer el espacio fúnebre y adecuarlo a las visitas.  Si se cumple el calendario previsto, la Necrópolis reabrirá a mediados de abril, tras dos décadas clausurada al público.
Necrópolis romana de Tarragona. Foto: Josep Lluis Sellart

A lo largo de estos veinte años el espacio se ha mantenido cerrado por deficiencias en su seguridad a pesar de que en el año 2000 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Los diferentes gobiernos de la Generalitat habían prometido en diversas ocasiones inversiones en el complejo, pero nunca se llegaron a materializar. El actual consejero de Cultura del ejecutivo catalán, Ferran Mascarell, anunció en julio del año pasado una partida presupuestaria para acicalar el espacio. La Necrópolis, según afirmó Mascarell, debía abrirse este mes de enero. Sin embargo, las restricciones presupuestarias de la Generalitat impidieron cumplir los plazos. Tras las quejas del Ayuntamiento, el Gobierno catalán finalmente ha licitado las obras esta semana.

La Necrópolis de Tarragona está considerada uno de los monumentos a cielo abierto más importantes del imperio romano de occidente. Fue descubierta en 1923 y está ubicada en la orilla del río Francolí. El espacio contiene restos desde el siglo I antes de Cristo hasta el siglo VII después de Cristo. 


Las 2.051 tumbas que descansan en el espacio fúnebre abarcan desde el siglo III después de Cristo hasta el periodo visigodo, y pertenecen a todos los estamentos sociales. La reapertura de la Necrópolis es una de las grandes reivindicaciones culturales de Tarragona. Los expertos lo consideran un lugar clave para descubrir nuevos detalles acerca del proceso de cristianización de la urbe romana. 

Los restos se encuentran orientados a partir de basílica donde se ha querido identificar una tumba con inscripciones alusivas a tres mártires, quemados vivos en la arena del anfiteatro.

24 de julio de 2012

Hallan en Tarragona el relieve de un dios romano del S.I d.C.

Los especialistas creen que se trata de un dios, posiblemente Mercurio –o Hermes–.  También han recuperado monedas de todas las épocas, así como sillares pertenecientes a la grada del circo. 
Las excavaciones arqueológicas que se realizaron con motivo de las obras de mejora de la calle Enrajolat, en la Part Alta, permitieron encontrar un relieve esculpido en mármol que representa la figura de un Dios, según apuntaba la arqueóloga municipal, Imma Teixell. Es la pieza más importante que han aportado los trabajos, que se han realizado a lo largo del último año. Los arqueólogos han recogido del lugar más de un millar de piezas –que ya están estudiadas metodológicamente e históricamente–.
La arqueóloga Inma Teixell cataloga el material aparecido
en las excavaciones de la calle Enrajolat.
Las piezas que han pasado la criba son dibujadas o fotografiadas. También han recuperado monedas de todas las épocas, así como sillares pertenecientes a la grada del circo. Asimismo, se descubrió un desagüe, que servía para evacuar parte de las aguas de la Plaça del Fòrum de la Província o Plaça de la Representació.

La pieza estrella de las excavaciones está datada en el siglo I dC. Se trata de la figura de un Dios esculpida en una pieza de mármol –de Luni-carrara, una piedra italiana que se encuentra en unas canteras que eran propiedad del emperador–. 

El relieve fue hallado en el relleno que había debajo el pavimento actual –encima del Visori–. Posiblemente era para ser clavado en la pared, a tenor de cómo está tallado el mármol. «Podría formar parte de un elemento decorativo de un muro del circo», señalaba Teixell.
La escultura fue inspeccionada visualmente por la doctora Eva Koppel, una especialista en escultura romana y profesora de la Universitat Rovira i Virgili. Está previsto que en un futuro efectúe un estudio más profundo de la pieza.

El dios
Tras un primer análisis, se sabe que es el relieve de un Dios, posiblemente de Mercurio –o Hermes–, Dios del comercio. A la imagen la faltan la cabeza, la mano izquierda y las dos piernas. Parece que lleve una bolsa en la mano y está en una posición como si tuviera la pierna izquierda más avanzada. Se descartó que fuera Hércules.

El hallazgo de la pieza es importante porque en la época medieval se utilizaba el mármol romano que quedaba para convertirlo en cal, que se usaba como base para hacer mortero para la construcción.

El director del Museu d’Història de Tarragona, Lluís Balart, aseguró que la pieza es propiedad de la Generalitat –según consta en el convenio suscrito al inicio de la obra–, pero pedirán que la deje en depósito para exponerla en el museo. De esta manera las personas interesadas podrían ver la pieza en Tarragona un corto espacio de tiempo.

Balart añadió que en una pequeña plaza que hay en la calle Enrajolat –que hace de mirador del circo– se instalará un plafón explicativo de la zona, donde también se podría incluir una referencia a la pieza recientemente hallada.

Los trabajos de la calle Enrajolat han permitido también poner al descubierto unos sillares que se encontraban en la última hilera de la grada del circo, y que se utilizaban como asientos. Teixell comenta que se ve el desgaste que han tenido las piedras por la acción de sentarse muchas veces en ellas. Incluso los bloques contienen las marcas constructivas. Los arqueólogos han podido recuperar siete sillares, que se han colocado en su lugar original para facilitar la comprensión de la zona.

A punto de finalizar
Los trabajados de urbanización de la calle Enrajolat está previsto que finalicen en agosto, unos meses más tarde de lo anunciado inicialmente. Los trabajos arqueológicos han ido a cargo de la empresa Absis Patrimoni Cultural, bajo la dirección de Jordi Vilà y la supervisión de los arqueólogos municipales.

Balart comentaba que los trabajos que se han realizado en la calle Enrajolat «nos hacen entender mejor el circo», mientras que Teixell asegura que los participantes en las Jornades Europees de Patrimoni, que tendrán lugar el último fin de semana de septiembre en Tarragona, visitarán la zona de la mencionada calle.

El próximo paso arqueológico que se dará en la zona será la urbanización de la calle Trinquet Vell –paralela a Enrajolat–, obras incluidas en el Pla Integral de la Part Alta (PIPA). Para ello, las excavaciones arqueológicas se realizarán encima de lo que era la arena del circo.

14 de junio de 2012

El hallazgo de industria lítica confirma la ocupación prehistórica del interior de Tarragona

El hallazgo de un importante conjunto de herramientas de piedra en el yacimiento de Les Borres, en el municipio de La Febró (Tarragona), datadas hace entre 12.000 y 9.000 años ha confirmado la ocupación humana prehistórica del interior de la provincia.
Las rocas de sílex talladas confirman que los
humanos habitaron el interior de la provincia
hace más de 10.000 años.

El descubrimiento, llevado a cabo por el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (Iphes), se ha realizado en la macizo de Prades, próximo a la cabecera del río Siurana, en un paisaje cárstico dominado por cañones, ha precisado el instituto en un comunicado.

En la zona, que está situada en una zona rodeada de paredes de 40 metros de altura y a 15 metros sobre el lecho del río, los arqueólogos han encontrado "numerosas rocas de sílex talladas", puntas para elaborar flechas y utensilios de cerámica, entre otros.

El yacimiento, además de contener restos paleolíticos, también conserva restos más recientes, incluidos los restos esqueléticos humanos que los investigadores estiman entre los siglos XVI y XVIII, a falta de confirmar por estudios posteriores.

"Les Borres tiene una gran extensión de forma que esperamos en un futuro próximo excavar zonas bien preservadas y más estratificadas que las documentadas" actualmente, ha indicado el arqueólogo del Iphes y codirector del sondeo, Josep Vallverdú.

(Fuente: Europa Press)

30 de mayo de 2012

Hallado un barco del siglo XVII en unas obras del ferrocarril en Tarragona

Adif extraerá los tablones uno a uno para someterlos a un tratamiento de conservación y volverlos a montar.
Los restos del barco serán extraídos pieza a pieza, para su
posterior restauración y exhibición en algún museo.
Un barco, que los expertos han datado entre los siglos XVII y XVIII, fue encontrado a finales de la semana pasada durante los trabajos de construcción de un paso subterráneo en la vía férrea de la Plaça dels Carros, según confirmaron al Diari fuentes de la empresa pública Administración de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). En un principio se desconoce si este hallazgo provocará un retraso en las obras de construcción del paso de peatones que tiene que evitar cruzar la vía férrea. La empresa sí que apuntó que los restos serán preservados íntegramente: se extraerán pieza a pieza para, después de un tratamiento de limpieza, volverlos a montar para posiblemente ser expuestos en algún museo.

En el 2008, durante los trabajos arqueológicos previos a la construcción del paso subterráneo, fueron encontrados de una gran cloaca romana –de cuya existencia ya se tenía constancia desde los años 50–, que traza una diagonal desde la calle Reial y pasa justo por el lugar donde se encuentra el paso a nivel con barrera de la Renfe. Ahora, un nuevo hallazgo histórico ha frenado, de momento, los trabajos. El pasado jueves los operarios encontraron unos tablones –que iban unidos por clavos–, que fueron examinados tanto por la arqueóloga municipal como por la de la Generalitat. Las técnicas apuntaron que se siguiera buscando por si aparecían más restos.

El viernes salieron más piezas de madera curva de lo que parecía algún tipo de construcción, por lo que se solicitó la presencia de un experto de la Generalitat. Éste habría determinado que podría tratarse de un barco de los siglos XVII y XVIII.

Fuentes de Adif aseguraron que se harán cargo del desmontaje y limpieza de los restos. Y es que este tipo de proyectos constructivos ya incluyen una partida para realizar seguimientos arqueológicos y las actuaciones vinculadas a ellos. En este sentido, la intención es poder desmontar el barco pieza a pieza, un trabajo para el que no se tiene aún fecha. Paralelamente se efectuará un levantamiento topográfico de donde se encuentra cada tablón superpuesto para posteriormente, una vez limpios y protegidos, se puedan volver a montar. Dichos trabajos los realizará personal de Adif, bajo la supervisión de los técnicos. Una portavoz de dicha empresa aseguró que se cederán medios humanos y materiales para poder realizar las excavaciones que sean necesarias.

Las obras
Fuentes de la empresa ferroviaria apuntaron que por el momento se desconoce si los trabajos pueden provocar un retraso en las obras de construcción del paso peatonal. Ello dependerá, en buena parte, de la importancia que den los arqueólogos al hallazgo: «Se intentará minimizar el efecto que pueda tener en la obra, manteniendo la integridad de los restos».

Los trabajos de construcción del paso subterráneo peatonal comenzaron a finales de abril del año pasado, con un plazo de ejecución de aproximadamente doce meses. Con la inversión se tres millones de euros se quiere suprimir el paso por las vías del tren, que cada día cruzaban unas 500 personas de media. Sin embargo, cabe tener en cuenta que a principios de julio hay previsto el espectáculo pirotécnico en la Platja del Miracle, que congrega decenas de miles de personas a lo largo de la fachada marítima. Muchos de estos espectadores accedían a la playa a través del mencionado paso a nivel.

Todo apunta a que finalmente será la Autoritat Portuària quien se quedará con los restos del barco, posiblemente para formar parte de su fondo museístico.

El hallazgo de restos arqueológicos de épocas diferentes en los trazados ferroviarios es habitual. Hace unos meses, durante las obras de construcción del trazado del AVE por la zona de La Segrera, fueron encontrados restos de una villa romana –por la zona pasada la Via Augusta– así como varios enterramientos del neolítico. Los arqueólogos catalogaron los restos como poco importantes, por lo que no fueron extraídos, excepto un mosaico romano, que fue solicitado por el Ayuntamiento de Barcelona.

(Fuente: Diari de Tarragona / Ángel Juanpere)