Mostrando entradas con la etiqueta Zaragoza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Zaragoza. Mostrar todas las entradas

14 de julio de 2017

Aparece un tramo de la muralla romana de Zaragoza en un sótano particular

Se trata de una parte del muro norte que se corresponde al arranque sur de la torre. Mide 4.75 metros lineales de lienzo y alcanza 2,3 metros de altura, que se distribuye en cuatro hiladas. Forma parte del torreón exterior de los siglos III-IV y se encuentra en buen estado de conservación.
Los restos han permanecido sin documentar pese a estar a la vista. FOTO: FABIÁN SIMÓN / ABC
El Ayuntamiento de Zaragoza presentó el jueves los restos de un muro de sillares descubierto en los sótanos del inmueble número 147 del Coso, esquina con la plaza de la Magdalena y cercano a la derribada puerta o arco de Valencia. Forma parte del Torreón Exterior, datado en la segunda mitad del siglo III o comienzos del IV. Sin embargo, el hallazgo más novedoso corresponde al número 151, un sótano que en estos momentos es un local comercial de titularidad particular utilizado como zona de almacén.

Su extensión es prácticamente la de la totalidad de la planta rectangular: 62 metros cuadrados. Se trata de una gran parte del muro norte, y corresponde al arranque sur de la torre: 4.75 metros lineales de lienzo. Cubre 2,3 metros de altura, que se distribuye en cuatro hiladas. Entre las hiladas inferiores de las torres se perciben también tres escalonamientos. Hay varios sillares que muestran abombamiento en buena parte de la cara expuesta.

SIN CATALOGAR
En el sótano del antiguo inmueble del número 153 se ha confirmado la existencia de la parte interior de este hallazgo, de la que se tenía constancia por parte de algunos expertos, pero que estaba sin catalogar ni documentar. Ahora se sabe que ocupa una superficie de construcción de unos 61 metros cuadrados. El estado de conservación de la parte interior de este torreón es bueno también pero ahora mismo necesitará una importante labor de limpieza porque parte está cubierto de algún tabique y estructura accesoria ya que ocupa el almacén de un bar.

En el contexto del Plan Director de Vestigios Romanos de Caesaraugusta que los responsables de Arqueología querían hacer, el Ayuntamiento dio luz verde a un proyecto de investigación para intentar encontrar más vestigios de las murallas romanas de Caesaraugusta. Y en este contexto, fue cuando se encontró la posibilidad de que en estos sótanos tenía que haber algo.

ACCESO INDEPENDIENTE
Ahora, el objetivo es lograr ponerlo a disposición del público para que sea visitable. "Habría que encontrar el modo de lograr un acceso independiente del bar y de la tienda para unir los sótanos por debajo", según ha puesto de manifiesto el consejero municipal de Cultura, Fernando Rivarés, de manera que pueda ser visitado por zaragozanos y turistas porque "es un valor patrimonial muy importante porque es lo que era el límite de la ciudad".

El alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, ha visitado este tramo, que suponen un descubrimiento "bien interesante" para "ir cerrando el círculo del conocimiento de la ciudad romana a través de la Muralla". También permite comprobar cómo la Muralla se iba conformando a lo largo de una serie de torreones con una gran puerta como esta.

TORRE SUR
Paco Escudero, experto en la materia, ha explicado que hasta la fecha sólo se contaba con una parte de la puerta y ahora "se ha encontrado una parte de la Torre Sur". Allí se ha encontrado la parte inferior de la torre, pero quizá si se limpiara se encontraría incluso más". "Hasta ahora hay seis alturas de sillares muy bien conservados y tenemos una torre especial porque es de puerta", ha agregado Escudero.

La Zaragoza romana tenía cuatro puertas y hasta el momento se conoce "algo" de dos de ellas, ha dicho Escudero. Sin embargo, esta es la de más altura porque "hasta hace poco lo que teníamos de la puerta de Valencia era una fotografía de 1867, pero no había más, pero esto es estrictamente la jamba de la puerta". Históricamente se sabe poco de este torreón, ha reconocido, pero también ha dejado claro que a partir de ahora se seguirá investigando. Se trata de unos sótanos particulares, por lo que todo lo que se haga desde este momento "siempre sería mediante convenio con ellos".

MUY BUEN ESTADO 
Por su parte, el gerente de Urbanismo, Miguel Ángel Abadía, ha apuntado que, en una primera inspección realizada, el torreón se encuentra en un estado de seguridad "muy bueno", por lo que no hay que hacer ninguna actuación de apuntalamiento. Desde arqueología quieren hacer acciones para averiguar cuál es el resto y o que puede haber escondido y, en función de esos requerimientos, se tendrá que iniciar un proceso de aseguramiento de edificación para poder avanzar en su estudio.

En cuanto al futuro de la edificación y la muralla, también se actuará en función de lo que digan los servicios de Arqueología. Desde el punto de vista jurídico, a través del Plan General, "articularemos lo necesario para recoger este elemento de nueva aparición y darle la protección jurídica adecuada", ha indicado Abadía.

Begoña Bolea es la propietaria de la tienda en cuyo sótano se ha encontrado la parte más grande. Se ha mostrado "contenta y sorprendida" de todo el interés del Ayuntamiento. "Cuando compré el establecimiento en 2001 ya estaba visible el torreón, pero no sabía el valor ni el interés que tiene", ha explicado.

10 de julio de 2017

Descubren un poblamiento de la Edad del Hierro bajo el castillo medieval de Los Fayos (Zaragoza)

Las excavaciones arqueológicas en el enclave han permitido documentar un asentamiento de hace 2.600 años y estudiar las fortificaciones medievales de época cristiana.
Bajo las estructuras medievales han aparecido evidencias de población en la I Edad del Hierro. 
Las excavaciones realizadas durante los meses de junio y julio han permitido localizar estructuras vinculadas a las fortificaciones medievales y elementos militares como puntas de flecha de arco y ballesta que se ponen en relación con los continuos conflictos bélicos de los reinos de Aragón, Navarra y Castilla en la Edad Media, ya que el Castillo de Los Fayos por su importancia estratégica cambió de manos en numerosas ocasiones en este período.

ESTRUCTURAS MEDIEVALES Y DE LA EDAD DEL HIERRO
Bajo las estructuras medievales se han localizado niveles correspondientes a la I Edad del Hierro con objetos cerámicos elaborados a mano de superficies pulidas destinados al servicio de mesa y grandes vasijas de almacenamiento de alimentos. Estos elementos guardan una gran similitud con los localizados en la mina de hierro de “Plana del Cerro”, la más antigua documentada en la Península Ibérica, excavada en la primera fase de este proyecto.


El enclave se localiza en una estratégica posición de control y dominio visual del camino natural que une el Valle del Ebro con la Meseta Castellana a las faldas del Moncayo. El conjunto histórico patrimonial del Castillo de Los Fayos lo conforman un sistema de fortificaciones de época medieval de los siglos XII-XIV compuestas por una torre cuadrangular, una torre circular de 9 metros de diámetro, una cueva fortificada de tres pisos con entramado de madera protegida por una muralla de piedra y tapial y varios fosos concéntricos de cientos de metros de longitud convirtiéndola en una de las fortificaciones más impresionantes de la región.

PROYECTO DE INVESTIGACIÓN
Las excavaciones se han centrado en la zona más alta de la fortificación en un farallón rocoso de más de 80 metros de altura sobre el río Queiles en su confluencia con el río Val. Los trabajos arqueológicos de campo han consistido en primer lugar en una prospección intensiva para la que se ha utilizado un GPS de precisión y una aeronave no tripulada tipo dron. También se han realizado excavaciones en dos sectores en las inmediaciones de la torre circular que han permitido localizar aproximadamente 2000 elementos arqueológicos, entre los que destacan un notable conjunto de piezas cerámicas de la I Edad del Hierro de unos 2600 años de antigüedad. El registro se ha llevado a cabo combinando las técnicas tradicionales de la disciplina arqueológica con el uso de fotogrametría y modelado 3D.

EQUIPO DE TRABAJO
El proyecto dirigido por Óscar Bonilla Santander de la Universidad de Zaragoza y Begoña Serrano Arnáez de la Universidad de Granada ha sido financiado por el Ayuntamiento de Los Fayos. El equipo técnico lo componen los arqueólogos Carlos Valladares Lafuente, Alicia María Izquierdo y Ángel Santos Horneros, la restauradora Miriam Pérez Aranda y estudiantes universitarios de los Grados de Historia y Arqueología.

6 de junio de 2017

Comienzan las excavaciones en el yacimiento celtibérico ‘Plana del Cerro’, en Los Fayos (Zaragoza)

Ayer comenzaron las excavaciones arqueológicas en el yacimiento 'Plana del cerro’ que se prolongarán hasta el próximo 30 de junio. Se trata de la primera intervención que se realiza en el poblado celtibérico. 
La campaña estudiará en el yacimiento las actividades mineras en la II Edad del Hierro.
El asentamiento arqueológico denominado Plana del Cerro es un poblado Celtibérico de la II Edad del Hierro situado en un pequeño cerro junto al río Queiles. Hasta el momento no se habían realizado excavaciones arqueológicas y únicamente se conocía por los hallazgos superficiales documentados en prospección arqueológica compuestos por cerámica a torno celtibérica, cerámica a mano decorada, restos de escorias de hierro y sílex.

El objetivo de esta excavación es obtener un conocimiento en profundidad del asentamiento y del paisaje del valle del Queiles en la II Edad del Hierro, así como las actividades mineras y metalúrgicas desarrolladas en el poblado.

DIVULGACIÓN ARQUEOLÓGICA
Durante el mes de junio se desarrollarán diversas actuaciones arqueológicas y de difusión dentro del ‘Proyecto de concienciación patrimonial e integración social: I curso práctico de arqueología de Los Fayos’. El proyecto está dirigido por Óscar Bonilla Santander de la Universidad de Zaragoza y Begoña Serrano Arnáez de la Universidad de Granada, y participan profesionales y alumnado de los grados de Historia y Arqueología.

Durante todo el mes de junio se complementarán los trabajos arqueológicos de excavación y prospección con actividades gratuitas los domingos del propio mes compuestas por talleres infantiles/juveniles y charlas para todos los públicos acerca de la Prehistoria, el mundo celtibérico y época romana.

El proyecto ha sido organizado por el Ayuntamiento de Los Fayos y la Asociación de Investigadores del Moncayo, y cuenta con la colaboración del Grupo de Investigación URBS-IUCA de la Universidad de Zaragoza, Grupo de Investigación ISTVRGI de la Universidad de Granada, la Fundación Tarazona Monumental y el Ayuntamiento de Tarazona. Toda la información actualizada se podrá seguir diariamente en la página de Facebook: ‘Asociación de Investigadores del Moncayo’ y en ‘Instagram: @investigadoresmoncayo’.


La intervención se enmarca en el ‘Plan de subvenciones en materia de cultura, patrimonio histórico, artístico y arqueológico del Ayuntamiento de Los Fayos para el año 2017

15 de mayo de 2017

Hallado en Rodén un taller andalusí de piezas de alabastro del siglo XI

El obrador descubierto en Fuentes de Ebro (Zaragoza) solo tiene parangón con otro similar descubierto en el puerto iraní de Siraf. Han aparecido más de mil restos de alabastro que permiten recomponer la cadena de producción del siglo IX.
Jornada de trabajo con los participantes en la excavación del taller de alabastro de Rodén. FOTO: S.E.
A pesar de que la zona situada entre Fuentes de Ebro y Albalate del Arzobispo concentra la mayor producción mundial de alabastro, no se conocía hasta ahora la existencia de ningún taller en la zona donde se hubiesen elaborado piezas con este material. De ahí que el hallazgo de una escombrera en Rodén (Fuentes de Ebro) con restos evidentes de pertenecer a un obrador donde se fabricaron cuencos y vasos de alabastro supuso ya una interesante noticia. La sorpresa mayúscula llegó con la datación de las piezas encontradas, ya que su cronología se remonta al siglo XI, en pleno esplendor andalusí, y no tiene parangón en Europa y apenas referentes a nivel mundial, pues solo en el puerto iraní de Siraf se conoce una producción similar.

«Desde la Asociación Torre Rodén nos avisaron de que habían encontrado una escombrera con piezas de alabastro. En la zona no hay ningún taller documentado de ninguna época, lo que ya era importante pues suponía que en algún momento se había trabajado allí este material. La intención era saber qué tiempo tenían esos restos tan bien conservados, pensando que sería un taller relativamente moderno, de entre 100 ó 200 años», cuenta el ceramista y arqueólogo Javier Fanlo, que ha dirigido el proyecto de la excavación, en la que también ha colaborado el arqueólogo Jesús Picazo.

TODA LA CADENA DE PRODUCCIÓN

Lo que tras un complicado y metódico trabajo salió a la luz fue una colección de restos de alabastro --más de mil--, todos ellos desechos de la producción, cuyo abanico es tan amplio «que puede reproducirse toda la cadena de fabricación de principio a fin», cuenta Fanlo. Así, en los restos se encuentran desde los bolos o buñuelos, que es la piedra básica sin trabajar, a preformas --los bolos acondicionados ya mediante una primera talla--, piezas a mitad de hacer, y otras ya terminadas pero que se rompieron y fueron desechadas «que son las que parecen ser el producto fundamental del taller, cuencos hemiesféricos con bordes estriados y vasos lisos de paredes delgadas», aunque también aparecen, en menor medida, formas de alguna pieza especial «y todo de una gran calidad», recalca el arqueólogo.

Dentro de las piezas halladas cabe destacar unos restos en forma cónica, con un agujero central, y otros en forma de discos planos, que hablan del procedimiento de fabricación: «Son desechos del torneado, y conforman las piezas mayoritarias del yacimiento. Los conos son la parte central por la que se sujetaba la piedra al torno hasta que está terminada y luego ese cono que queda en el centro se quita con un golpe, mientras que para separar el cuenco se corta por la base y quedan los discos planos que hemos encontrado».

Un procedimiento de fabricación que emplea un torno con un eje horizontal y movido a pedal (como los que se utilizan aún para hacer cuencos de madera) en el que aprovechando el giro de la pieza, esta se va desgastando, vaciando por dentro y dándole forma por fuera con un cincel o una herramienta similar. «Una técnica innovadora para la época», apunta Fanlo, quien explica que tras comprobar la cronología de los restos mediante la técnica del Carbono 14 –que las sitúa en la primera mitad del siglo XI– surgió otro «problema», como era el no tener referencias con las que comparar las piezas. «Nos pusimos en contacto con numerosos museos europeos y profesionales de la arqueología y no fue fácil; al final encontramos formas similares en el Brithis Museum procedentes de Siraf, un importante puerto situado en Irán, en el Golfo Pérsico, cuyo auge tuvo lugar entre 850 y 1050 d.C.»

En este destacado centro comercial por el que pasaban los productos orientales hacia la Europa de entonces se ha documentado la manufactura de vasos de anhidrita, roca de yeso similar al alabastro, con una técnica idéntica a la del taller de Rodén, basada en la utilización de un torno. «Los restos de los productos fabricados allí son similares, por lo que, hasta la fecha, las manufacturas de Siraf son el único referente que hemos encontrado para la produccion de Roden», cuentan Fanlo y Picazo en su informe. «Se conoce la fabricación de vasos de piedra en Egipto y las islas mediterráneas, pero no torneadas, una técnica que solo encontramos en Rodén y en Siraf».

Los arqueólogos se encontraron así con que en el Valle del Ebro se dieron las condiciones precisas para una producción de vasos de piedra de clara referencia oriental –el comercio con oriente está documentado en la Taifa de Zaragoza con piezas incluso llegadas de China en la Aljafería--, piezas sofisticadas «que eran objetos de lujo, para quienes podían pagarlos; no era una producción popular para las casas –matiza Fanlo–, eran piezas destinadas a los palacios, a las élites de las taifas, y que posiblemente, con el flujo comercial que había con oriente, serían fabricadas por artesanos llegados de esas latitudes aprovechando la riqueza de alabastro de la zona»

De hecho, las únicas piezas similares a las ahora encontradas fueron halladas en el castillo de Albarracín. Más allá de eso y algún resto que salió en las excavaciones de la plaza de La Seo de Zaragoza –«una pieza discoidal que se clasificó como tapadera y que ahora se ve que es idéntica a los discos hallados en Rodén»–, apenas se encuentran objetos de alabastro del siglo XI tallados con torno, «ni en el Louvre ni en ningún sitio de Europa, solo las piezas de Siraf en el British Museum y las de Rodén», concluye Fanlo.

26 de abril de 2017

Patrimonio destina 100.000 euros para conservar el yacimiento de La Malena, en Azuara (Zaragoza)

La inversión se destinará a la reconstrucción de una de las estancias de la villa romana del siglo IV y a la redacción del proyecto
Mosaico de las bodas de Cadmio y Harmonía hallado en la villa romana de La Malena y considerado obra cumbre de la musivaria romana en Hispania. 
El yacimiento arqueológico de La Malena de Azuara (Zaragoza) contará este año con una partida presupuestaria de alrededor de 100.000 euros que se destinará a la reconstrucción de una de las estancias de la Villa Romana del siglo IV y a la redacción del proyecto. Se trata de los primeros pasos hacia la conservación definitiva del yacimiento, propiedad del Gobierno de Aragón.

El plan de actuación contempla la recuperación de las estancias de la villa, que podrá realizarse paulatinamente junto al desarrollo expositivo, así como la restauración de los mosaicos, que se llevará a cabo al año siguiente de la reconstrucción de cada una de las habitaciones.

El objetivo que se persigue es que al final de todo el proceso se tenga una visión precisa de cómo sería la villa romana, se conserven y visiten adecuadamente los mosaicos y que todas las obras a realizar en el futuro tengan carácter definitivo, aun siendo parciales.

En estos momentos, el anteproyecto cuenta con el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural de Zaragoza, pendiente de la adjudicación de la redacción del proyecto que se irá desarrollando en los próximos años.


No obstante el ritmo de los trabajos estará condicionado por la partida destinada cada año a Patrimonio dentro de los presupuestos generales de la Comunidad Autónoma, así como de las nuevas aportaciones que puedan hacer otros organismos, como es el caso del Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE), que ya participó en 2007 en la conservación de los mosaicos más representativos.

LIMPIEZA Y MANTENIMIENTO
A lo largo de este año está previsto, además, llevar a cabo labores de mantenimiento y limpieza en el yacimiento en colaboración con el Ayuntamiento de Azuara y con los vecinos de la localidad.

El yacimiento de La Malena, declarado Bien de Interés Cultural bajo la categoría de Zona de Interés Arqueológico, fue descubierto en 1988 y hasta el momento han sido varios los trabajos de carácter científico, técnico y administrativo que se han desarrollado en él.

Los resultados arqueológicos determinaron la existencia de una Villa Romana del siglo IV que presentaba en la mayoría de sus estancias mosaicos y mosaicos parietales, pavimentos de tierra y pavimentos de mortero.

Desde el inicio de determinó la importancia del yacimiento por sus mosaicos de teselas y, en concreto, por el mosaico de Las Bodas de Cadmio y Harmonía, considerado una obra cumbre de la musivaria romana en Hispania.

(Fuente: Heraldo / Efe)

11 de enero de 2017

Los arqueólogos confirman la veracidad de la batalla de Alcocer que narra "El Cantar del Mío Cid"

Las excavaciones en el paraje de La Mora Encantada de Ateca (Zaragoza) confirman la existencia de un asentamiento de época islámica que fue abandonado de forma precipitada antes de la conquista de Calatayud en 1120. 
Excavaciones en Ateca, donde tuvo lugar la batalla de Alcocer. FOTO: DIPUTACIÓN DE ZARAGOZA
La Diputación de Zaragoza ha realizado una segunda campaña de excavación en el paraje del término municipal de Ateca en el que tuvo lugar la famosa batalla de Alcocer que narra el Cantar del Mío Cid.

Los trabajos, incluidos dentro de las actividades del Consorcio Camino del Cid, buscan conocer mejor el asentamiento junto al que se produjo el combate como primer paso para promocionarlo dentro de la ruta cidiana. "El hecho de que la batalla de Alcocer tuviera lugar en Ateca, en el paraje de La Mora Encantada, convierte este municipio en el escenario principal del Cantar del Destierro y en un lugar de visita indispensable para todo aquel que desee seguir las huellas de Rodrigo Díaz de Vivar", ha destacado la diputada delegada de Cultura, Cristina Palacín.

Por ello, la Diputación de Zaragoza, como integrante del Consorcio Camino del Cid, ha decidido financiar esta excavación para seguir estudiando los restos arqueológicos de ese enclave histórico en el que ya se hizo una primera excavación en el año 2004.

La conquista de Alcocer se cuenta en el Cantar del Destierro, los versos en los que el Cantar del Mío Cid narra el exilio del legendario caballero castellano --que en realidad fueron dos: uno en el 1081 y otro en el 1088--. El autor del poema tenía grandes conocimientos de geografía, lo que permite seguir con precisión todo el destierro literario del Cid por tierras de Soria, Guadalajara, Zaragoza y Teruel, ha indicado la institución provincial en una nota de prensa.


RUTA ARAGONESA
En concreto, la ruta aragonesa de Rodrigo Díaz de Vivar comenzó en un lugar situado entre Ariza y Cetina. Después, el guerrero atravesó Alhama y pasó de largo por el núcleo urbano de Ateca para instalarse en un promontorio cercano al río Jalón -actualmente conocido como cerro Torrecid- desde el que se dispuso a conquistar Alcocer.

Lo logró 15 semanas después. Sin embargo, una vez que este asentamiento estuvo en su poder, un ejército valenciano acudió al lugar para recuperarlo. El Cid presentó batalla y venció a los musulmanes de forma "aplastante".

El problema es que, al tratarse de un cantar de gesta, hay que averiguar qué parte del poema se basa en hechos reales y cuál es imaginaria. Por eso, los investigadores tuvieron que recurrir a distintas fuentes documentales y toponímicas para poder determinar la ubicación más probable de Alcocer.


EL ENCLAVE Y LAS EXCAVACIONES
Las indagaciones realizadas por el historiador Francisco Martínez desde la década de los 80 le llevaron a concluir que ese emplazamiento de origen musulmán estuvo en el paraje actualmente conocido como La Mora Encantada, un cerro del término municipal de Ateca coronado por un farallón arcilloso en el que se aprecia que fue moldeado por la mano del hombre.

Sin embargo, las pruebas documentales tenían que contrastarse mediante la arqueología. Por eso en el año 2004 se realizó una primera excavación impulsada por el Ayuntamiento de Ateca que confirmó que en ese lugar existió un asentamiento de época islámica situado al abrigo del farallón arcilloso, sobre el cual se emplazaría una torre para vigilar el territorio.

Los restos hallados llevaron a concluir que su abandono fue precipitado y que son de época anterior a la conquista de Calatayud por el rey Alfonso I en el año 1120. Más de una década después, la Diputación de Zaragoza ha impulsado una segunda excavación para seguir descubriendo los restos de Alcocer. Los trabajos, dirigidos por los arqueólogos José Luis Cebolla y Francisco Javier Ruiz, se han llevado a cabo durante el mes de diciembre y se han centrado en el área en la que aparecieron los restos localizados en 2004.

"Primero hemos hecho un levantamiento topográfico y en tres dimensiones del yacimiento y luego hemos procedido a la excavación en sí, que ha sacado a la luz nuevas estructuras y nuevos materiales arqueológicos", ha detallado José Luis Cebolla, para agregar que "una vez realizado el trabajo de campo, ahora procederemos a estudiar y analizar estos hallazgos para ver qué información nos aportan".


EL CAMINO DEL CID
La excavación ha costado 10.000 euros y ha sido financiada por la Diputación de Zaragoza dentro de las actividades del consorcio Camino del Cid. Esta entidad pública, de la que forman parte la DPZ y otras siete diputaciones provinciales, se dedica a impulsar y difundir la ruta cidiana, un itinerario turístico y cultural que atraviesa España de noroeste a sudeste y que sigue las huellas literarias e históricas de Rodrigo Díaz de Vivar utilizando el famoso cantar como guía de viaje.

Debido a su longitud --unos 1.400 kilómetros de senderos y 2.000 kilómetros de carreteras--, el Camino del Cid está dividido en rutas temáticas unidas entre sí para que el viajero pueda acomodar el recurrido a los días de los que dispone. El camino está pensado para realizarlo a pie, en bicicleta de montaña o de carretera o en coche o moto.

2 de septiembre de 2016

Iª campaña de excavaciones arqueológicas en el Cerro del Calvario de Tabuenca (Zaragoza)

El yacimiento celtíbero-romano del Cerro del Calvario es conocido desde mediados del siglo pasado y hasta ahora no había sido objeto de excavaciones arqueológicas. 
Excavaciones en el Cerro del Calvario de Tabuenca. FOTO: ÓSCAR BONILLA.
Entre los días 14 y 27 de agosto de 2016 en el municipio de Tabuenca en la Provincia de Zaragoza se impartió el “I Curso práctico de Arqueología: Cerro del Calvario (Tabuenca)” bajo la dirección de los profesores Óscar Bonilla Santander de la Universidad de Zaragoza (Grupos URBS- y IUCA) y Begoña Serrano Arnáez de la Universidad de Granada (Grupo ISTVRGI). El equipo técnico lo ha formado el arqueólogo Ángel Santos Horneros, la restauradora Miriam Pérez Aranda, siete estudiantes procedentes de la Universidad de Zaragoza, la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad de Granada y el arquitecto tabuenquino Miguel Ángel Vela Oro.

Los trabajos de excavación arqueológica se han centrado en el asentamiento celtibero-romano del Cerro del Calvario de Tabuenca, conocido desde mediados del siglo pasado, en el que hasta ahora no se habían realizado excavaciones arqueológicas. Para la campaña de agosto se ha excavado en dos sectores diferenciados, en el Sector 1 se ha excavado una estancia de más de 25 metros cuadrados pavimentada con un suelo de tierra apisonada rubefactada y con una entrada en recodo orientada al norte para protegerse del Cierzo, en la que se ha podido documentar una placa de hogar para cocinar alimentos. La excavación ha permitido estudiar el sistema constructivo de este espacio habitacional, consistente en el retalle de la roca natural y su relleno mediante el empleo de grava, lajas de pizarra y tierra compactada que permite nivelar el terreno y evitar así las humedades en los muros y en el interior de la estancia. En el Sector 2 la excavación se ha documentado un potente nivel de adobes quemados, que junto con la extrema sequedad del terreno ha permitido la conservación de semillas carbonizadas, restos óseos de ovicápridos, suidos y équidos vinculados a cerámica de almacenaje y cocina.

HERRERÍA
La cultura material documentada durante los trabajos de excavación realizados marca un horizonte cronológico que abarca desde el último tercio del siglo II a.C. hasta la primera mitad del siglo I a.C. Además de los trabajos de excavación se han realizado prospecciones de media docena de escoriales de restos de reducción de hierro en el término municipal de Tabuenca, la principal actividad económica del asentamiento durante la Antigüedad junto con la agricultura y la ganadería.

Vinculado a estas actividades se ha apostado una política de puertas abiertas que ha permitido visitar los trabajos arqueológicos durante las dos semanas de excavación a cientos de personas que han comprobado los avances de los trabajos. Unido a esta política, se llevó a cabo el jueves 25 de agosto una visita guiada a los trabajos de laboratorio y restauración, a uno de los grandes escoriales de reducción de hierro asociados al asentamiento y a la excavación en el Cerro del Calvario en la que participaron más de 80 personas.

La campaña ha sido organizada por el Ayuntamiento de Tabuenca, El Grupo de Investigación URBS de la Universidad de Zaragoza, El Grupo ISTVRGI de la Universidad de Granada y la Asociación de Investigadores del Moncayo. En esta campaña se ha contado con la colaboración de la Asociación Cultural Villardajos y para próximas ediciones del curso se espera contar con la colaboración de las instituciones, organizaciones, empresas y particulares comprometidas con la Historia y la defensa del Patrimonio de la Comarca Campo de Borja.

(Fuente: Arainfo / Óscar Bonilla)

4 de julio de 2016

Comienza la campaña de excavaciones en Los Bañales (Zaragoza)

La Comarca de las Cinco Villas rubricó con la Fundación Uncastillo un programa de becas dotado con 16.000 euros, frente a los 7.000 que habían recibido las campañas anteriores.
La primera "hornada" de becarios ha llegado al yacimiento zaragozano. FOTO: UNCASTILLO.
El yacimiento arqueológico de Los Bañales ha recibido esta semana a los primeros estudiantes becados por la Comarca de las Cinco Villas para iniciar la campaña de excavaciones. El pasado lunes 27 de junio, los 15 seleccionados llegaron al enclave uncastillero para comenzar su andadura arqueológica junto al director de la excavación , Javier Andreu.

En esta primera fase, que se prolongará hasta el 10 de julio, los estudiantes provienen de las universidades de Navarra, San Pablo Ceu, Zaragoza, Tarragona, Córdoba y una estudiante de Manchester. En la siguiente, del 10 al 24 de julio, la tanda de becados se vuelve más internacional y acudirán al yacimiento estudiantes de Taiwan, Chile, Portugal, así como de Barcelona, Valencia y Navarra.

PROGRAMA DE BECAS
Para poner en marcha este programa, la Comarca de las Cinco Villas rubricó con la Fundación Uncastillo para el programa de becas, dotado este año de 16.000 euros, frente a los 7.000 euros que habían recibido las campañas anteriores. Este dinero se destina a sufragar los gastos de alojamiento de los futuros arqueólogos. "Creemos que es importante apostar por este tipo de iniciativas. El yacimiento de Los Bañales es uno de los más importantes a nivel mundial y un foco generador de turismo", indica el presidente comarcal, Santos Navarro.

El programa de becas lleva en marcha ocho ediciones. En él han participado casi 300 estudiantes llegados de todas las universidades de España y del extranjero. Son estudiantes de las carreras de arqueología y las ramas de historia, "y experimentan en el yacimiento todo lo aprendido durante sus años de estudio", precisa el arqueólogo.

ZONA DE EXCAVACIÓN
Las excavaciones se centrarán en la calle que subía al Pueyo de Los Bañales y daba acceso al foro, los recintos de la parte baja del foro, en el lado sur de la plaza, y la calle que pasaba delante de esos recintos, en la que funcionaron tiendas. En la segunda fase se continuarán los trabajos en estas zonas "con el objetivo de terminar la excavación en el foro, para datar su momento deconstrucción y abandono", concluyó Javier Andreu.

(Fuente: El Periódico de Aragón)

11 de mayo de 2016

La Policía recupera la piedra de un histórico molino de aceite de Calatayud

La colaboración ciudadana permitió alertar de que había sido extraída y trasladada en el derribo de una casa situada en lo que fue la Judería de esta localidad zaragozana
Imagen de la regaifa recuperada  que mide metro y medio de diámetro.
La Policía ha logrado recuperar una piedra tallada, de considerables dimensiones, perteneciente a un histórico molino de aceite, cuyos restos estaban ocultos en una casa abandonada del Casco Antiguo de Calatayud que fue demolida hace escasas semanas. El edificio estaba en la calle Cuartelillo, en el área de la antigua Judería de la ciudad.

No estaba documentada la existencia de ese molino de aceite ni que se conservaran en ese inmueble restos de este tipo. La demolición fue ordenada por el Ayuntamiento de Calatayud a los propietarios del inmueble, ya que se encontraba en estado de ruina.

La casa había acabado en manos del Banco Popular, que para cumplir con lo dispuesto por el Ayuntamiento contrató a una constructora de Zaragoza para que procediera al derribo.

UN VECINO ATENTO
La sorpresa surgió cuando un ciudadano pasó por el solar y vio que, entre los restos de demolición, había una piedra tallada de considerables dimensiones y de aparente valor histórico, junto a vigas de madera y otros elementos constructivos.

Sacó unas fotografías y se las envió al director del Museo de Calatayud, el arqueólogo Manuel Martín Bueno. Éste, ante el interés de la pieza, se personó en el solar, tomó más fotografías e instó a los operarios de la empresa de derribos a que la entregaran. Sin embargo, finalmente la cargaron en un camión y se la llevaron.

Manuel Martín Bueno lo puso en conocimiento de la Comisaría de la Policía Nacional de Calatayud y formuló denuncia por la desaparición de una pieza de valor histórico. Se activó inmediatamente el dispositivo para dar con la constructora e intervenir esa piedra tallada, lo que consiguieron con rapidez. La pieza ya está de nuevo en Calatayud, en el Museo Arqueológico, donde ha quedado incorporada a sus fondos y se va a proceder a documentar.

METRO Y MEDIO DE DIÁMETRO
El director del Museo de Calatayud indicó que no hay duda de que se trata de una regaifa, piedra circular y con un canal de contorno que formaba parte esencial de los molinos de aceite. Las dimensiones de esta piedra tallada, un metro y medio de diámetro, hacen pensar que perteneció a un molino de aceite «que muy probablemente fuera más allá de los de mero uso doméstico» para autoconsumo.

Respecto a su datación, ha explicado que «resultará prácticamente imposible», porque «este tipo de piezas eran exactamente iguales desde la época romana hasta que esta clase de molinos de aceite fueron utilizados, hasta el siglo XX».

Por otra parte, ha declarado que tiene previsto mantener la denuncia que se formuló ante la Comisaría, por varios motivos. De una parte, «como aviso de navegantes, para que este tipo de prácticas (trasladar piezas históricas obtenidas en derribos) no se vuelvan a repetir» y para que se extienda la investigación en este caso concreto, a fin de esclarecer las circunstancias en las que apareció esta regaifa y determinar si formaba parte de un conjunto más amplio de valor histórico.

Manuel Martín Bueno ha aprovechado también para destacar la «extraordinaria eficacia policial» y para subrayar la importancia de que las autoridades municipales, cuando se producen derribos en inmuebles del Casco Antiguo, lleven a cabo tareas de vigilancia y control. Un dispositivo de supervisión «in situ» que, según este arqueólogo, no se dio en la demolición de esta casa situada en el barrio de la antigua Judería de Calatayud.

(Fuente: ABC / R. Pérez)

16 de marzo de 2016

Bílbilis y Valdeherrera tendrán que buscar recursos propios para financiar sus excavaciones

El Gobierno de Aragón autoriza las excavaciones en los yacimientos de Bílbilis y Valdeherrera, aunque no financiará los trabajos por sexto año consecutivo. Los responsables insisten en las consecuencias negativas sobre la conservación del patrimonio, sobre la investigación y sobre la formación.
Seis años de recortes están favoreciendo el deterioro de lo excavado al no haber consolidación. FOTO: UNIZAR
La Dirección General de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón ha autorizado la excavación arqueológica en los yacimientos arqueológicos de Bílbilis y Valdeherrera, ambos en Calatayud. Sin embargo, en la misma resolución sobre el primer emplazamiento, con fecha 18 de febrero se recuerda que "la financiación de la actuación correrá a cargo de recursos propios".

"Es una situación que se arrastra de la anterior legislatura, que estuvo en blanco, sin ninguna ayuda", recuerda el catedrático de Arqueología, Epigrafía y Numismática en la Universidad de Zaragoza y codirector de sendos yacimientos, Manuel Martín Bueno.

Los yacimientos de Bílbilis y Valdeherrera están considerados como Bien de Interés Cultural desde 1931 y 2008 respectivamente. Según Martín Bueno, dada esta categoría de protección jurídica, "nos sorprende que la Consejería que tiene las competencias y la obligación de conservar y financiar estas intervenciones no atienda sus compromisos".

Asimismo, el decano de los arqueólogos en la Comunidad reconoce que "estamos en momentos de recortes, pero seis años de sequía son demasiados". En este sentido recuerda que las consecuencias influyen en tres ámbitos. Por una parte de forma "inmediata" en la conservación de los restos exhumados, favoreciendo "el deterioro rápido" de lo excavado al no existir consolidación.

LA INVESTIGACIÓN TAMBIÉN SALE PERJUDICADA
Otro de los puntos perjudicados son las investigaciones que se desarrollan al mismo tiempo que los trabajos de excavación.

"Se nos llena la boca diciendo que hay que ajustar la formación al mercado de trabajo, pero si a nuestros estudiantes y licenciados no les damos la oportunidad de practicar sobre el terreno difícilmente vamos a tener unas personas suficientemente capacitadas", critica Martín Bueno.

Pero la situación que viven los yacimientos de Bílbilis y Valdeherrera no es única. Martín Bueno denuncia que "en Aragón la situación es catastrófica". Y destaca que "son los responsables de los proyectos los encargados de buscar fondos donde pueden".

Así, el codirector destaca las aportaciones de comarcas y ayuntamientos. "En nuestro caso aporta el de Calatayud, pero con unos recursos menores que los que puede tener la Administración que es la que tiene la competencia".

Para Martín Bueno, "estamos tirando a la escombrera nuestro pasado, que era brillante en conservación del patrimonio".

22 de octubre de 2015

En busca del escenario de la batalla medieval de Cutanda

Con motivo de la próxima conmemoración del novecientos aniversario del episodio, un centenar de voluntarios de Cutanda -una pedanía de Calamocha (Zaragoza)- han pateado los campos en los que, según distintos indicios, se libraron los combates en busca de vestigios de aquella singular batalla. El resultado de las dos prospecciones superficiales realizadas son 4.200 piezas localizadas, entre restos de cerámica, huesos y algunos fragmentos metálicos.
Voluntarios de Cutanda durante las prospecciones para localizar el campo de batalla. FOTO: HERALDO
En julio de 1120 un ejército almorávide formado por 15.000 hombres se disponía a recuperar Zaragoza, recién incorporada al reino de Aragón, cuando fue interceptado por las tropas del rey Alfonso I apoyadas por contingentes procedentes del mediodía francés. El choque, victorioso para las armas aragonesas, fue decisivo para consolidar la ocupación del valle del Ebro. Con motivo de la próxima conmemoración del novecientos aniversario del episodio, un centenar de voluntarios de Cutanda -una pedanía de Calamocha- han pateado los campos en los que, según distintos indicios, se libraron los combates en busca de vestigios de aquella singular batalla.

El resultado de las dos prospecciones superficiales realizadas son las 4.200 piezas localizadas, entre restos de cerámica, huesos y algunos fragmentos metálicos, más del triple de las previstas y un indicio de que las pesquisas para encontrar el escenario bélico van por el buen camino. Encontrar el campo de batalla sería, según el historiador Rubén Sáez, el “hallazgo del siglo en cuanto a la época medieval”. Además de abrir las puertas a un gran abanico de posibilidades de investigación histórica y arqueológica, constituiría un revulsivo para una localidad con medio centenar de residentes fijos que, si nadie lo remedia, camina hacia la despoblación.

35 HECTÁREAS DE PROSPECCIÓN
Los fragmentos cerámicos suponen más del 90% de todas las piezas encontradas y el 40% de estos materiales corresponden a la época en la que se libró la batalla. Sáez reconoce que al acometer el proyecto esperaba encontrar “muchos menos materiales” -en torno a 1.500 piezas para las 80 hectáreas que, según sus estimaciones, reúnen las mejores condiciones para haber sido escenario de los combates-. La gran cantidad de restos ha retrasado la prospección, que se ha limitado a 35 hectáreas. El historiador delimitó el espacio a investigar a partir del estudio de fotos aéreas que le sirvieron para identificar el mejor emplazamiento para la batalla y con el castillo de Cutanda a las espaldas del ejército cristiano.

El arqueólogo Javier Ibáñez, que también participa en el proyecto, considera que la prueba decisiva de que se ha localizado el campo de batalla sería encontrar las fosas en las que, según las fuentes históricas, fueron enterrados los 15.000 muertos en combate -la cifra podría ser exagerada y estimaciones más prudentes la rebajan a 5.000-. También sería muy significativo encontrar huesos de camello porque los cronistas medievales relatan que el ejército almorávide disponía de 2.000 de estos animales para labores de acarreo o combate.

A pesar de la singular trascendencia de aquel episodio, los libros de historia lo han orillado hasta quedar reducido a un tema de estudio para eruditos y a un referente de la tradición local. La población de Cutanda se dispone ahora a sacar aquel singular hecho de armas del olvido.


UNA BATALLA TRASCENDENTAL 
El presidente de la Asociación Batalla de Cutanda, Roberto Alonso, señala que el choque de 1120 “fue trascendente para la configuración del reino de Aragón al precipitar la conquista de los valles del Jiloca y el Jalón. Se trata de un acontecimiento de la categoría histórica de Las Navas de Tolosa pero que, sin embargo, ha sido olvidado”. Alonso está convencido del potencial turístico que tendrá la identificación del campo de batalla. Le augura proyección “internacional”, porque en las filas cristianas formaban caudillos cristianos del sur de Francia.

Para los vecinos, además de mejorar el conocimiento del hecho histórico más trascendente de su pasado, la localización del escenario de la batalla abriría una puerta para salir del declive. Tamara López, una de las voluntarias de las prospecciones, está convencida de que el atractivo arqueológico e histórico que se derivará del descubrimiento tendrá suficiente tirón “para que el pueblo salga adelante”. Advierte de que, sin este estímulo, el destino de Cutanda es “convertirse en un pueblo fantasma”.

GEORADAR Y DETECTORES METÁLICOS
Sáez e Ibáñez adelantan que el siguiente paso para profundizar en la investigación es incorporar la tecnología a las prospecciones. La próxima primavera quieren retomar la búsqueda con más equipamiento tecnológico, que incluirá un georadar y detectores de metales. De momento, se disponen a afrontar varios meses de trabajo de laboratorio para analizar la avalancha de piezas almacenada, datarla e identificar su procedencia. Entre los huesos se adivinan multitud de restos de ganado mular y también algún hueso humano.

Javier Ibáñez explica que no todos los restos recogidos corresponden al periodo medieval objeto de la investigación. Señala que se han identificado piezas procedentes de una abanico temporal que va del siglo II después de Cristo hasta el periodo cristiano de la Edad Media.

CONMEMORACIÓN DEL 900 ANIVERSARIO
La búsqueda del emplazamiento de la batalla forma parte de los actos preparatorios del 900 aniversario del acontecimiento. La programación arrancó el pasado 17 de junio con la lectura de un manifiesto y podría incluir, entre otras iniciativas, algún tipo de recreación histórica en 2020. Será “algo grande”, como adelante Roberto Alonso. Javier Ibáñez resalta por su parte el entusiasmo con el que el vecindario se ha implicado en la búsqueda de restos y en todas las iniciativas surgidas en torno a la conmemoración. “Todo el trabajo se ha hecho de forma altruista”, remacha.

El primer aprovechamiento socioecónomico derivado de la batalla pasa por conseguir un taller de empleo para formar a ocho auxiliares para excavaciones arqueológicas solicitado por el Ayuntamiento de Calamocha a la DGA. La formación práctica se impartirá en el castillo de Cutanda, una fortaleza catalogada como Bien de Interés Cultural que, según Javier Ibáñez, jugó un papel decisivo en la batalla librada hace nueve siglos que marcó el destino de Aragón.

1 de junio de 2015

Descubierto un pedestal en homenaje al emperador romano Tiberio en Los Bañales (Zaragoza)

El pedestal, que mide un metro de alto y casi 70 centímetros de fondo, ha aparecido en una acumulación de material arquitectónico en el foro de la ciudad romana. Fue mandado hacer por un oficial de caballería en el año 31 después de Cristo. La inscripción ha aparecido entera y en perfectas condiciones 
El estudiante Pedro Ultra y el arqueólogo Francisco Gutierrez junto al pedestal. FOTO HERALDO DE ARAGÓN.
Se llamaba Quinto Sempronio Vitulo, era oficial de caballería (‘decurio equitum’) y en el año 31 después de Cristo ordenó que se colocara en el foro de la ciudad romana de Los Bañales (Uncastillo, Zaragoza) un pequeño monumento en recuerdo del emperador Tiberio. Ese pequeño homenaje –una piedra arenisca con inscripción– acaba de aparecer ahora, casi 2.000 años después y en perfecto estado de conservación, en las excavaciones arqueológicas que se están desarrollando en el enclave cincovillés.
 

«Es el testimonio más antiguo que se conserva en toda la Península Ibérica de homenaje de un oficial de caballería a un emperaor. Y seguramente sea también el más antiguo de todo el Occiente romano», asegura Javier Andreu, el historiador y arqueólogo que dirige el proyecto científio de Los Bañales. 

El hallazgo, de gran importancia, ha sido puesto en conocimiento de la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón, que supervisa los trabajos en el yacimiento, y esta ha autorizado el traslado urgene de la pieza a un lugar seguro paa su estudio y limpieza. Ese traslado, para el que se necesita una grúa dado el peso del pedestal, se realizará esta misma mañana.
 

PEDESTALES Y ESTATUAS
Pedestales de este tipo solo se habían encontrado hasta ahora en ciudades como Corduba, Carthao Nova, Castulo o Bilbilis, pero la mayor parte de ellos están fragmentados y ninguno se conserva en estado tan excepcional. Los especialistas están empezando ya a desentrañar todos los datos que ofrece la inscripción.

«La mandó tallar un oficial de caballería que servía en una unidad auxiliar del ejército romano –relata Andreu–. Hay que supoer que cuando encargó el documento ya había terminado el servicio y era ciudadano romano a todos los efectos. El gentilicio de este personaje, Sempronius, está atestiguado entre varios libertos, ya del siglo II d. C., nombrados en cupas funerarias de la zona. Vitulo es un cognomen o sobrenombre que se da mucho en la zona entre Lusitania y Celtiberia, en el entorno de Mérida. Quizá fue un individuo reclutado en ese área.

Estuvo al frente de una turma o escuadrón de 30 jinetes y, aunque no sabemos a qué unidad perteneció, en la época a la que nos referimos solo estaban actuando en la zona las tres legiones que fundaron Caesaraugusta, la IV Macedonica, VI Victrix y X Gemina.
 

Cabe suponer que pertenecía a una de ellas y, adentrándonos aún más en el terreno de las hipótesis, se podría pensar en la IV Macedónica, que fue la que construyó el acueducto de Los Bañales». Pero se trata, subraya el especialista, de hipótesis.
 

Ese tipo de pedestales ecuestres se construían en tres trozos, con un zócalo que apoyaba sobre el suelo; un gran bloque de piedra con la inscripción, como el que ha aparecido ahora; y, encima, una moldura decorativa. Sobre la moldura se colocaba una estatua, aunque ambos elementos, al igual que el zócalo, no han aparecido. Pero no se descarta que se encuentren en los próximos días; incluso podrían salir a la luz nuevas inscripciones.
 

«Da la sensación de que es posible que aparezcan –apunta Andreu–. Estamos excavando el criptopórtico del foro, donde han aparecido otros materiales amortizados, así que no se pueden descartar nuevas sorpresas».

TRABAJO ININTERRUMPIDO
El hallazgo viene a subrayar, una vez más, la importancia del yacimiento romano de Uncastillo, uno de los pocos en los que se vienen realizando campañas de excavaciones de forma ininterrumpida en los últimos años.


El pedestal mide un metro de alto y casi 70 centímetros de fondo y ha aparecido en una acumulación de material arquitectónico en un lateral del foro de la ciudad romana. La campaña de excavaciones comenzó el pasado 4 de mayo y se prolongará hasta el 26 de julio, y en ella está previsto que participen una veintena de estudiantes de toda Europa bajo la dirección de los arqueólogos Juan José Bienes y Francisco Javier Gutiérrez, y del historiador Javier Andreu. A partir del 28 de junio se trabajará en la zona donde el año pasado aparecieron varios fragmentos de estatuas romanas.
 

La investigación está impulsada por la Fundación Uncastillo, la Comarca de las Cinco Villas, los ayuntamientos de Biota, Uncastillo, Layana y Sádaba, y la Fundación ACS y General Eólica Aragonesa. 
(Fuente: Heraldo de Aragón / Mariano Gracia)

9 de enero de 2015

A juicio una red que traficaba con cientos de piezas arqueológicas expoliadas

Uno de los cinco procesados vendía los objetos en su tienda de antigüedades de Jaén. En los registros de domicilios en las localidades de Castro del Río y Baena (Córdoba), Jaén y Cadrete (Zaragoza) los agentes encontraron monedas de diversas épocas, vasijas, mosaicos, flechas de sílex, collares, máscaras y anillos; espadas, grabados y hasta fósiles. 
Foto de archivo de piezas intervenidas en un registro domiciliario en Mancha Real (Jaén). FOTO: EUROPA PRESS
Estas son algunas de las centenares de piezas arqueológicas intervenidas por la Brigada de Patrimonio Histórico de la Comisaría General de Policía Judicial a los cinco miembros de una red dedicada al tráfico de piezas arqueológicas que desarrollaba su ilícito negocio desde la provincia de Córdoba, fundamentalmente. La Fiscalía solicita un año de cárcel para cada uno como presuntos autores de un delito de receptación.

Según relata el Ministerio Público en su escrito de conclusiones provisionales, la actuación de los agentes se produjo tras la interceptación del teléfono de uno de los encausados, J.L.M.T., tras las fundadas sospechas de su posible vinculación con una organización dedicada a la manipulación y venta ilícita de piezas arqueológicas procedentes de distintos yacimientos del territorio nacional.

UNA TIENDA DE ANTIGÚEDADES EN JAÉN
Las pruebas recabadas tras el «pinchazo» permitieron las escuchas de otros dos números: el de J.C.A.G., empresario con una tienda de antigüedades abierta en Jaén y dedicado a la venta de objetos antiguos. Y el teléfono de F.S.A., socio de los otros dos procesados e involucrado en la trama.

Así, los agentes pudieron determinar que este último «ha mantenido una estrecha relación con J.L.M.T., quien se encargaba de la obtención del género, mientras que F.S.A. se ocupaba de su preparación y comercialización. También han colaborado juntos en labores de búsqueda y han compartido beneficios de las piezas comunes y su venta, para lo cual disponían de una cuenta corriente común», recoge la Fiscalía en su escrito.

El seguimiento efectuado por los efectivos de la Brigada de Patrimonio, tanto telefónico como personal, les llevó a la identificación de los otros dos componentes de la organización y su inculpación como supuestos colaboradores en la distribución o descubrimiento de objetos arqueológicos y paleontológicos.

Con todos los cabos atados, los agentes llevaron a cabo la entrada y registro en diversos domicilios de las localidades de Castro del Río y Baena (Córdoba), Jaén y Cadrete (Zaragoza). En estos inmuebles -uno de ellos, la tienda de antigüedades de J.C.A.G. - se incautaron de una gran cantidad de piezas de diversas épocas, sobre todo monedas, además de fíbulas, hebillas, clavos, lucernas, vasijas, colgantes de símbolos fálicos o fotos de colecciones arqueológicas. Incluso encontraron un decálogo de actuación ante una posible denuncia de agentes de la autoridad.

(Fuente: ABC)

15 de julio de 2014

Las excavaciones sacan a la luz numerosos fragmentos de esculturas romanas en Los Bañales (Zaragoza)

Los descubrimientos son ya una larga lista: varios fragmentos de una estatua femenina, trozos de la escultura de enormes proporciones de un personaje togado, piezas de un grupo escultórico, una mano, el medallón del faldellín de una posible escultura de Domiciano... Ayer mismo apareció parte de una cabeza femenina. 
Parte del equipo que ha participado en el primer turno de excavaciones 2014 en la ciudad romana de Los Bañales.
El yacimiento de Los Bañales en Uncastillo (Zaragoza) se ha convertido en una de las estrellas de la arqueología aragonesa. Las excavaciones iniciadas a finales de junio en el enclave ya están dando resultados importantes,especialmente en una zona en la que el año pasado se encontró una especie de ‘depósito’ de fragmentos de esculturas romanas. Para sorpresa de los investigadores, en las últimas horas están apareciendo allí más trozos de esculturas, lo que no hace sino elevar la importancia del enclave para el conocimiento de la cultura romana en Aragón.

«Los Bañales no dejan de ofrecernos novedades cada año –subraya Javier Andreu, director científico del proyecto de investigación-, precisamente en los años más difíciles para la arqueología aragonesa». Junto a Andreu, forman parte del equipo investigador Juan José Bienés, director técnico; y Ángel A. Jordán, epigrafista. 
Las piezas han sido extraído con todo el cuidado,
 documentando todo el proceso.

PIEZAS DE UNA CALIDAD "EXTRAORDINARIA"
Las excavaciones, iniciadas a finales de junio, durarán hasta el 30 de este mes. Participan en ellas una treintena de alumnos. «Este año queríamos acabar de delimitar el foro, especialmente en su fachada oriental –relata Javier Andreu– y seguir estudiando una zona urbana artesanal en la que ya habíamos trabajado. La sorpresa ha sido encontrarnos con nuevos fragmentos de estatuas en la zona en la que ya hallamos algunos el año pasado. Hay piezas de una calidad artística extraordinaria».

Los descubrimientos son ya una larga lista: varios fragmentos de una estatua femenina, trozos de la escultura de enormes proporciones de un personaje togado, piezas de un grupo escultórico, una mano, el medallón del faldellín de una posible escultura de Domiciano... Ayer mismo apareció parte de una cabeza femenina. 
¿UN EPISODIO DE ICONOCLASTIA?
Si el año pasado se pensó que se había dado con el almacén de un horno al que se habían llevado las esculturas para convertirlas en cal, ahora los especialistas tienen otra hipótesis de trabajo. «Aún es pronto y hay que estudiar bien todo lo que aparezca –señala Andreu–, pero da la sensación de que las esculturas no fueron rotas para el horno sino que más bien estamos ante un episodio de iconoclastia». Es decir, que en torno al siglo III de nuestra era fueron derribadas y abandonadas. Su ubicación original no está clara. «Podrían ser del foro, de una basílica, de un templo... de momento no lo sabemos», concluye Javier Andreu.

La excavación, impulsada por la Fundación Uncastillo; la comarca de las Cinco Villas; los Ayuntamientos de Biota, Sádaba, Layana y Uncastillo; y General Eólica Aragonesa, puede seguirse en facebook. El 27 de julio celebrará una jornada de puertas abiertas.

2 de diciembre de 2013

El hallazgo de un un texto árabe del S.VIII confirmaría la reocupación andalusí de Los Bañales (Zaragoza)

En el yacimiento de Los Bañales, en Uncastillo (Zaragoza) ha aparecido un texto en árabe pintado sobre una escápula (omóplato) de vaca y fechado, según las primeras investigaciones, a finales del siglo VIII o principios del IX. De confirmarse el uso didáctico de esta pieza habrá que pensar que en el siglo VIII la población era lo suficientemente importante como para tener una escuela
Un hallazgo casual, probablemente favorecido por las lluvias de las últimas semanas, está ‘revolucionando’ a los especialistas en al-Ándalus.El hallazgo tiene gran importancia, toda vez que hasta ahora solo se conocían en España 29 huesos con textos en árabe, y éste no solo es el más largo de los que se conocen, sino que también es el único pintado: el resto fueron grabados con un cincel en el hueso. La pieza encontrada en Uncastillo puede ser además la clave que explique la función de estas piezas, sobre las que han circulado dos teorías enfrentadas, y que finalmente parece ser que podrían tener fines didácticos. Pero todavía es muy pronto para extraer conclusiones definitivas.

«La pieza la encontró, a simple vista, uno de los colaboradores de la excavación en El Pueyo de los Bañales –relata el director de los trabajos, Ángel A. Jordán–. Fue en una zona que había excavado José Galiay en los años 40, por lo que pensamos que la pieza ha aflorado con las lluvias de los últimos días». Mide 25 por 14 centímetros y está en buen estado de conservación. Presenta un agujero, lo que indica que en su día estuvo colgada, y los salientes del dorso están rebajados, tarea que se realizó para facilitar que se apoyara en una superficie plana.

DOS TEORÍAS SOBRE SU USO
«La primera línea del texto se lee bastante bien: es el inicio de una sura del Corán, lo cual le da un gran valor a esta pieza –subraya Jordán–, porque la mayoría de los textos que se han encontrado hasta ahora escritos sobre hueso son simples alfabetos». El revuelo que ha creado la escápula ha hecho que las noticias se sucedan casi a diario desde que fue encontrado la pasada semana. Ayer mismo, un especialista confirmaba al arqueólogo «que la caligrafía es similar a la de coranes procedentes del ámbito mediterráneo, de un momento muy temprano, de finales del siglo VIII o principios del IX».

Pero la pieza, como sus precedentes, en su mayor parte inscritos también en escápulas, está envuelta todavía en numerosos enigmas. ¿Qué uso tenía?

«Sobre este tipo de piezas existe cierta controversia científica. Hay quien dice que eran amuletos mágicos que se empleaban para proteger las cosechas, porque muchos de ellos se han encontrado cerca de silos. Otros, sin embargo, han defendido que se trataba de una especie de ‘pizarras’ donde se aprendía a escribir». Según esta hipótesis, en una de las caras estaría el alfabeto, grabado sobre el hueso, y la otra se utilizaría para ir escribiendo con tinta. El problema es que los huesos encontrados hasta ahora estaban en muy mal estado, y el texto en tinta, si existió, no se ha conservado. Sí, en cambio, el alfabeto grabado. El hueso de Uncastillo encajaría en esta hipótesis si tuviera el alfabeto inscrito al dorso del texto escrito en tinta. ¿Lo tiene?

¿REESCRIBIR LA HISTORIA DE LOS BAÑALES?
«No podemos asegurarlo. Parece que se aprecian algunos trazos, pero queremos esperar a que la pieza sea restaurada por especialistas antes de pronunciarnos». Virgilio Martínez Enamorado, investigador de la Escuela de Estudios Árabes de Granada, y el cordobés Rafael Carmona han iniciado ya el estudio del texto.


Si se confirma finalmente que este tipo de piezas tenían un uso didáctico, ello ofrecería nuevos perfiles para la historia de Los Bañales. «Sabíamos que el enclave estuvo poblado en época ibérica y romana, pero hasta ahora se pensaba que hacia el siglo IV era ya un bosque de ruinas –asegura Jordán–. Si se confirma el uso de esta pieza habrá que pensar que en el siglo VIII la población era lo suficientemente importante como para tener una escuela. Algo ya vislumbrábamos: excavamos una despensa árabe y nos encontramos 13 tinajas enteras en ella, lo que prueba la importancia de la vivienda, y del poblamiento en general».

SIN AYUDA ECONÓMICA
Ángel A. Jordán dirige las excavaciones en El Pueyo de los Bañales, unos trabajos que se realizan los domingos sin ningún tipo de ayuda económica (con alumnos voluntarios de Tudela, Gallur, Tarrasa, Madrid...) en dos fases: abril-mayo y septiembre-octubre.

El equipo limpió primero el área excavada por Galiay, y el año pasado emprendió el trabajo en el resto. Ahí es donde apareció la despensa de
siglo VIII, lo que les permite concluir: «Tenemos una ciudad con mil años de historia».

21 de agosto de 2013

Arrestado un vecino de Alagón por el expolio de más de 2.000 piezas arqueológicas

La Guardia Civil ha arrestado a un vecino de Alagón de 63 años, Mariano O. M., como presunto responsable del expolio de al menos 2.000 restos arqueológicos en Aragón y comunidades limítrofes, fundamentalmente celtibéricos y pertenecientes al yacimiento de Aratikos (Aranda de Moncayo, Zaragoza).
Algunos de los cascos procedentes del yacimiento de Aranda de Moncayo que fueron intervenidos en Alemania.
La operación deriva de la ejecutada en febrero de este año, bautizada Helmet (casco en alemán) y en la que arrestaron a otro vecino de Illueca, Ricardo G. P., en cuyo poder hallaron otras 4.000 piezas. El instituto armado no considera cerrada la investigación, que partió de las fiscalías de Medio Ambiente del Supremo y de Zaragoza y que actualmente instruye el Juzgado número 2 de La Almunia. El levantamiento del secreto de sumario estaba previsto para esta misma semana, pero es posible que esta nueva operación lo retrase.

Subastas
La investigación nació de la denuncia de un arqueólogo alemán, que a finales del año pasado comunicó a las autoridades españolas que unos cascos que iban a ser subastados en Alemania --finalmente se paralizó el proceso-- corresponderían al yacimiento de Arátikos, en Aranda. Una fotografía del vecino de Illueca en una red social, en la que posaba con un casco celtibérico de características similares, puso a la Guardia Civil tras su pista, y finalmente fue arrestado. Le decomisaron el citado material --cascos, falcatas (espadas), munición de honda...--, y detectores de metales que los vecinos de la comarca le habían visto utilizar; según él, hace más de 15 años, con lo que el delito habría prescrito.

En la operación fue imputada una segunda persona, y el análisis de la documentación incautada condujo al inicio de la operación Helmet II, explotada el pasado mes de julio. En ella se arrestó a Mariano O. M. que, como los otros, quedó en libertad con cargos tras declarar ante la Guardia Civil.

Salían a "pitear" 
Según fuentes del instituto armado, el último detenido habría sido compañero de Ricardo G. P., con el que salía a pitear, como llaman los aficionados a buscar restos con el detector de metales, por los pitidos que indican el hallazgo.

En los registros de sus domicilios de Alagón, el distrito zaragozano de Universidad y la ebanistería que regenta en un polígono industrial de Utebo encontraron más de 2.000 piezas entre las que se incluirían un casco, puntas de flecha, monedas, falcatas, cerámica y broches, habituales en los enterramientos celtíberos. No todas corresponden a esta cultura, y los técnicos de Patrimonio de la DGA, que colaboraron en el operativo, se encargan de analizarlos y catalogarlos.

El arrestado regentaba hace unos años un comercio de detectores de metales, y en su poder encontraron mapas cartográficos de varios yacimientos de Zaragoza y otras provincias. Los investigadores barajan la hipótesis de que los objetos hallados en su poder --algunos expuestos en su casa, la mayoría apilados-- serían los menos valiosos, al haber vendido las joyas, como los cascos que iban a ser subastados.

(Fuente: El Periódico de Aragón / F. Mantecón)
¿Aficionados a la Arqueología o presuntos ladrones?
Al hilo de esta noticia me ha dolido especialmente escuchar a un colega periodista referirse al detenido como "gran aficionado a la Arqueología". Nada más lejos de la realidad.
Los aficionados a la Arqueología respetan el trabajo de los profesionales y nunca visitan los yacimientos arqueológicos sin autorización y en el improbable caso de encontrar algún vestigio de interés lo ponen en conocimiento de la administración correspondiente.
Los aficionados a la Arqueología no se lucran con el saqueo premeditado de yacimientos arqueológicos y nunca desplazarán de su sitio una pieza sin que un profesional haya analizado el entorno de su hallazgo. Un verdadero aficionado respeta la metodología arqueologica que debe servir al profesional para realizar una correcta interpretación histórica de su hallazgo.
Un auténtico aficionado a la Arqueología sacia su "mono" de excavaciones participando como voluntario en las cualquiera de las campañas de excavaciones y cursos que se organizan por toda España.
Y lo más importante: un verdadero aficionado a la Arqueología respeta y sabe valorar ante todo la importancia del Patrimonio Histórico y el significado que el cuidado y el mantenimiento de este legado supone para las generaciones venideras.
Estos señores, que afortunadamente han sido detenidos para beneficio de nuestro Patrimonio, no han tenido en consideración ninguno de estos aspectos por lo que mientras que un juez no diga lo contrario, no merecen otro calificativo que el de presuntos ladrones de un patrimonio que nos pertenece a todos.

10 de julio de 2013

La necrópolis islámica de Tauste sorprende con el hallazgo de un resto del Paleolítico

Se trata de una pieza bifaz de sílex tallada perteneciente al Paleolítico Medio o Superior, utilizada por el hombre de Neandertal (150.000 al 30.000 a.C.). En la campaña, que se extenderá hasta finales de julio, también se han encontrado hasta el momento 10 esqueletos adultos. En el proyecto participan voluntarios de arqueología y antropología de la Universidad de Zaragoza.
En la actuación, impulsada por la Asociación Cultural “El Patiaz”, trabaja un equipo de voluntarios de arqueología y antropología de la Universidad de Zaragoza bajo la dirección del arqueólogo Francisco Javier Gutiérrez González y el asesoramiento del catedrático de Historia Medieval de la UZ, Carlos Laliena Corbera.
El pasado lunes, 1 de julio, comenzaron los trabajos de excavación de la necrópolis musulmana de la localidad de Tauste, que en su cuarta fase se llevarán a cabo durante todo el mes en el solar situado en la avenida obispo José Mª Conget, nº 74. 

Durante los primeros días se llevaron a cabo la eliminación de los restos de las construcciones del siglo XX. Según informan desde la propia excavación, los trabajos han sacado a la luz, a unos 40 centímetros de profundidad, un pavimento de yeso y una capa de grava apisonada, correspondiente a una cochera agrícola del siglo XX, cuando en esta zona estaban las eras donde se trillaba la mies. Inmediatamente debajo de esta capa de zahorra aparecieron restos humanos, tal y como estaba previsto. Desde el primer momento, se corrobora su pertenencia a la época islámica en Tauste -de comienzos del siglo ocho a inicios del siglo doce de nuestra Era-, dado que la forma de enterramiento es inconfundible: todos ellos colocados de costado y con la cara orientada hacia La Meca. 

En el cuarto día de la excavación se hallaron diez individuos adultos con un estado de conservación es bastante variable, debido a que estaban cortados o a escasos centímetros de aquel pavimento y han sufrido un proceso de aplastamiento.

UNA PIEZA DE SÍLEX DEL PALEOLÍTICO

En la capa de zahorra apareció un hallazgo sorprendente. Se trata de una pieza bifaz de sílex tallada perteneciente al Paleolítico Medio o Superior, utilizada por el hombre de Neandertal (150.000 al 30.000 a.C.). 

No es la primera vez que aparece una pieza de características semejantes en Tauste. Ya el pasado mes de marzo, se encontró una punta musteriense, también tallada, y que procedería de la cantera municipal de donde se viene extrayendo grava desde hace décadas. Esta cantera está situada a seis kilómetros del casco urbano, entre la carretara Tauste-Ejea y el río Arba.

OBJETIVOS DEL CAMPO DE TRABAJO 2013

La Asociación Cultural “El Patiaz”, en su apuesta por la promoción e investigación del patrimonio histórico y cultural, ha sido determinante para poner en marcha este campo de trabajo de verano, en el que estudiantes y voluntarios tienen la oportunidad de aprender y practicar mientras colaboran en la investigación de este importante yacimiento, una de las necrópolis más antiguas de España, tal y como determinaron las pruebas de carbono 14, que situaron una de las tumbas en el siglo VIII (la tumba islámica datada más antigua de Aragón). 

Se trata pues de un yacimiento de extrema importancia e incalculable valor que puede cambiar toda la concepción histórica en torno a la presencia musulmana en Tauste. Hasta ahora se consideraba dicha presencia meramente anecdótica, mientras que el hallazgo de este cementerio viene a demostrar la existencia de una población estable y asentada en este lugar. El arqueólogo Francisco Gutiérrez estima una capacidad mínima de unos 4.500 enterramientos en esta necrópolis, que además presenta al menos dos niveles, lo que revela que era extensa en superficie y en periodo de ocupación.


Aún quedan tres semanas más de excavaciones arqueológicas, tras las cuales se llevará a cabo un análisis antropológico de los restos hallados a cargo de la antropóloga Miriam Pina, que realizará un estudio básico de los individuos, con determinación de edad, estatura y sexo, además de un análisis paleopatológico de los restos. En la tercera campaña, realizada en octubre de 2012, este análisis dio lugar al extraordinario hallazgo de una trepanación en uno de los cráneos exhumados, práctica de índole quirúrgica o ritual consistente en agujerear el cráneo con instrumentos líticos o metálicos (y cada vez menos frecuente en época medieval). La regeneración del hueso sugiere que el individuo sobrevivió a la trepanación.

VISITAS AL YACIMIENTO

Durante las fechas de excavación, se realizarán visitas al yacimiento para el público interesado en contemplar de cerca las tumbas abiertas en el solar. 
Los interesados pueden ponerse en contacto con la Oficina de Turismo de Tauste, ubicada en el Edificio de la Cámara (Cuesta de la Cámara, 10), teléfono 660 78 94 31, correo electrónico turismotauste@gmail.com.

CAMPAÑA DE CROWFUNDING

Dada la falta de apoyo económico por parte de las instituciones públicas, la Asociación Cultural “El Patiaz” lanzó una campaña de microdonaciones para conseguir financiación y no dejar caer en el olvido una de las investigaciones más relevantes de la historia de Tauste. Sigue abierta la línea de aportaciones particulares para financiar este proyecto en la cuenta de la Asociación, Bantierra, nº 3191 0215 12 4117981417.

23 de mayo de 2013

Imputado un arqueólogo por guardar piezas sin declarar

Las piezas procedentes de diversas obras de restauración deberían haber sido depositadas en el Museo Provincial. El arqueólogo de la empresa ha sido imputado por un presunto delito de apropiación indebida.
Las piezas intervenidas debían haberse depositado en el Museo
Provincial
El SEPRONA de la Guardia Civil ha recuperado gran cantidad de restos arqueológicos, entre ellos visigodos y romanos,procedentes de diferentes obras de restauración.

 Los restos fueron localizados en el interior de una nave de La Muela (Zaragoza) propiedad de una empresa especializada en este tipo de restauraciones y el arqueólogo de la empresa ha sido imputado por un presunto delito de apropiación indebida.

El pasado día 6 de mayo el equipo del SEPRONA de la Guardia Civil de Casetas tuvo conocimiento de que en una nave del polígono industrial Centrovía de La Muela, propiedad de una empresa especializada en la restauración de bienes muebles e inmuebles antiguos e intervenciones sobre el patrimonio histórico, existía una gran cantidad de restos arqueológicos procedentes de distintas obras y prospecciones realizadas por dicha empresa.

Por estos motivos, el día 8 de mayo los agentes procedieron a realizar una primera visita de inspección a las instalaciones, en colaboración con arqueólogos de la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón, donde fueron recuperadas 68 cajas con restos óseos humanos, restos cerámicos y otras piezas arqueológicas, tales como un cierre de arca de bronce de origen visigodo y varias monedas del mismo metal.

Proceden de tres restauraciones

Se pudo determinar que todas las piezas halladas correspondían a tres prospecciones arqueológicas realizadas bajo la dirección técnica del arqueólogo de la empresa durante los años 2006 a 2009. Restos que podrían proceder de las obras de restauración de la Iglesia de Santa María de la Huerta en Magallón, del Castillo de Montearagón en Quincena (Huesca) y de la Casa Parroquial de Villanueva de Gállego.

Todos estos elementos constitutivos del Patrimonio Cultural Aragónes y que deberían haber sido depositados en el Museo Provincial cuando finalizaron las intervenciones, fueron decomisados por los agentes del SEPRONA y trasladados a las instalaciones del departamento de Cultura del Gobierno de Aragón, siendo depositados a disposición de la Autoridad Judicial.

Exigencias incumplidas

La legislación vigente en materia de Patrimonio Histórico exige que todas las actividades relativas al Patrimonio Histórico se hallen previamente autorizadas por la Dirección General de Patrimonio Cultural. Esta Dirección General, cada vez que autoriza una actividad de este tipo exige a la empresa adjudicataria que la prospección esté a cargo de un arqueólogo, que es la persona que dirige la excavación y se responsabiliza de entregar puntualmente los restos descubiertos en el Museo Provincial y de presentar una memoria de los hallazgos en el transcurso de los dos años siguientes a la finalización de la obra.


Cierre en bronce de arca de origen visigodo.
De las gestiones realizadas por los agentes con la Dirección General de Patrimonio Histórico sobre las tres excavaciones de las que provenían los restos hallados y, en particular, por la memoria presentada por el arqueólogo sobre la restauración de la iglesia de Santa María de Magallón (BIC, Monumento Nacional y Patrimonio de la Humanidad UNESCO), en la que esta persona, presuntamente, no había entregado el "tesorillo" (en el argot arqueólogo, se conoce así a los restos que en una excavación destacan sobre el grueso del material por su valor, belleza o importancia histórico artística), confirmaron que el arqueólogo no había presentado las memorias correspondientes, no constando el resultado de la excavación pese a haber transcurrido más de 6 años desde su finalización y que tampoco había entregado los restos arqueológicos de ninguna de las obras que dirigió.

Restos hallados

Por todo lo anterior efectivos del SEPRONA junto con personal técnico de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón realizaron un registro en el domicilio del arqueólogo con la finalidad de localizar y recuperar las piezas arqueológicas que presuntamente hubieran sido objeto de expolio. En ese registro se recuperaron la mayoría de ellas. 

Entre los objetos recuperados destacan los siguientes:

  • Una vinajera y una aceitera de cristal soplado
  • Un anillo realizado en bronce y hueso
  • Un dado de seis caras realizado en hueso y de origen romano
  • Numerosas monedas de bronce de distintas épocas
  • Otros elementos antiguos de bronce tales como alfileres, hebillas y un dedal de cerámica
Todas las piezas anteriores provienen de la restauración de la iglesia Parroquial de Santa María de Huerta en Magallón. También fueron decomisados un aplique de bronce con decoración vegetal y un pequeño cristo de cerámica que podrían provenir de las obras de restauración de la Iglesia de Ponzano (Huesca).

Apropiación indebida de Patrimonio Histórico

Por todo lo expuesto anteriormente la Guardia Civil procedió a imputar al arqueólogo de la empresa un presunto delito de apropiación indebida en su modalidad agravada por realizarse sobre bienes pertenecientes al patrimonio histórico artístico.

Según los investigadores, las piezas no se encontraban catalogadas ni constaba denuncia por su desaparición, por lo que se ha solicitado a los responsables de Patrimonio el estudio de las mismas a fin de determinar su valor histórico y artístico e incluirlas en el inventario patrimonial de Aragón.

Se continúa con la investigación con la finalidad de hallar el resto de las piezas arqueológicas.

(Fuente: El Heraldo)